El Conflicto de los Siglos – Temas en YouTube

Serán incluidos aquí, temas sobre – El Conflicto de los Siglos, y de la lista de reproducción – Estudios sobre Daniel 8:14, del canal – El Fuerte Clamor, el canal referido por el Pr. John Lopera en sus videos. Cualquier tema puede ser añadido posteriormente. También incluiré enlace a algún libro en PDF o referencia que sea necesaria para aclarar algún detalle.

#1. ¿Por qué Satanás odia el libro el Conflicto de los Siglos? – Pr. John Lopera

#2. El Conflicto de los Siglos y los Objetivos del Papado – Pr. John Lopera

#3. El Conflicto de los Siglos y las Trampas de Satanás (parte #1) – Pr. John Lopera

El Conflicto de los Siglos y las Trampas de Satanás (parte #2) – Pr. John Lopera

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Lista de reproducción (Playlist) – Estudios sobre Daniel 8:14:

Enlace a nueva pestaña de la lista de reproducción de Estudios sobre Daniel 8:14: Estudios sobre Daniel 8:14

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Sobre el tema de la profecía de Daniel 8:14, y la referencia que pueda encontrar en los videos sobre el santuario, en Hebreos 9:12, quería aclarar que hay traducciones en la biblia que cambian, y para conocer un poco el asunto le comparto un enlace aquí debajo al PDF – 1844 Hecho simple:

 

El Conflicto de los Siglos (1954)

Controversia sobre traducción (investigue usted): Nota: Haga click en Aclaración (pdf) sobre un problema de traducción al español, acerca de la diferencia sobre las palabras espiritismo vs espiritualismo. En inglés dice “spiritualism” (Cap.35 vs 37 o 34 vs 36 dependiendo la versión).
Haga click para: Aclaración 2-comentarios adicionales

The Great Controversy (1911)

El Deseado de Todas las Gentes-Capítulo 59—Conspiraciones sacerdotales

El Deseado de Todas las Gentes, Page 495
Capítulo 59—Conspiraciones sacerdotales

Este capítulo está basado en Juan 11:47-54. DTG 495

Betania estaba tan cerca de Jerusalén que pronto llegaron a la ciudad las noticias de la resurrección de Lázaro. Por medio de los espías que habían presenciado el milagro, los dirigentes judíos fueron puestos rápidamente al tanto de los hechos. Convocaron inmediatamente una reunión del Sanedrín, para decidir lo que debía hacerse. Cristo había demostrado ahora plenamente su dominio sobre la muerte y el sepulcro. Este gran milagro era la evidencia máxima que ofrecía Dios a los hombres en prueba de que había enviado su Hijo al mundo para salvarlo. Era una demostración del poder divino que bastaba para convencer a toda mente dotada de razón y conciencia iluminada. Muchos de los que presenciaron la resurrección de Lázaro fueron inducidos a creer en Jesús. Pero el odio de los sacerdotes contra él se intensificó. Habían rechazado todas las pruebas menores de su divinidad, y este nuevo milagro no hizo sino enfurecerlos. El muerto había sido resucitado en plena luz del día y ante una multitud de testigos. Ningún sofisma podía destruir tal evidencia. Por esta misma razón, la enemistad de los sacerdotes se hacía más mortífera. Estaban más determinados que nunca a detener la obra de Cristo. DTG 495.1

Los saduceos, aunque no estaban a favor de Cristo, no habían estado tan llenos de malicia contra él como los fariseos. Su odio no había sido tan acerbo. Pero ahora estaban cabalmente alarmados. No creían en la resurrección de los muertos. Basados en lo que llamaban falsamente ciencia, habían razonado que era imposible que un cuerpo muerto tornara a la vida. Pero mediante unas pocas palabras de Cristo, su teoría había quedado desbaratada. Se había puesto de manifiesto la ignorancia de ellos tocante a las Escrituras y el poder de Dios. Veían la imposibilidad de destruir la impresión hecha en el pueblo por este milagro. ¿Cómo podrían los hombres ser apartados de Aquel que había triunfado hasta arrancar sus muertos al sepulcro? Se pusieron en circulación falsos informes, pero el milagro no podía negarse, y ellos no sabían cómo contrarrestar sus efectos. Hasta entonces, los saduceos no habían alentado el plan de matar a Cristo. Pero después de la resurrección de Lázaro, creyeron que únicamente mediante su muerte podrían ser reprimidas sus intrépidas denuncias contra ellos. DTG 495.2

Los fariseos creían en la resurrección, y no podían sino ver en ese milagro una evidencia de que el Mesías estaba entre ellos. Pero siempre se habían opuesto a la obra de Cristo. Desde el principio, le habían aborrecido porque había desenmascarado sus pretensiones hipócritas. Les había quitado el manto de rigurosos ritos bajo el cual ocultaban su deformidad moral. La religión pura que él enseñaba había condenado la vacía profesión de piedad. Ansiaban vengarse de él por sus agudos reproches. Habían procurado inducirle a decir o hacer alguna cosa que les diera ocasión de condenarlo. En varias ocasiones, habían intentado apedrearlo, pero él se había apartado tranquilamente, y le habían perdido de vista. DTG 496.1

Todos los milagros que realizaba en sábado eran para aliviar al afligido, pero los fariseos habían procurado condenarlo como violador del sábado. Habían tratado de incitar a los herodianos contra él. Presentándoselo como procurando establecer un reino rival, consultaron con ellos en cuanto a cómo matarlo. Para excitar a los romanos contra él, se lo habían representado como tratando de subvertir su autoridad. Habían ensayado todos los recursos para impedir que influyera en el pueblo. Pero hasta entonces sus tentativas habían fracasado. Las multitudes que habían presenciado sus obras de misericordia y oído sus enseñanzas puras y santas, sabían que los suyos no eran los hechos y palabras de un violador del sábado o blasfemo. Aun los oficiales enviados por los fariseos habían sentido tanto la influencia de sus palabras que no pudieron echar mano de él. En su desesperación, los judíos habían publicado finalmente un edicto decretando que cualquiera que profesase fe en Jesús fuera expulsado de la sinagoga. DTG 496.2

Así que, cuando los sacerdotes, gobernantes y ancianos se reunieron en concilio, era firme su determinación de acallar a Aquel que obraba tales maravillas que todos los hombres se admiraban. Los fariseos y los saduceos estaban más cerca de la unión que nunca. Divididos hasta entonces, se unificaron por oposición a Cristo. Nicodemo y José habían impedido en concilios anteriores la condenación de Jesús, y por esta razón no fueron convocados esta vez. Había en el concilio otros hombres influyentes que creían en Cristo, pero nada pudo su influencia contra la de los malignos fariseos. DTG 496.3

Sin embargo, los miembros del concilio no estaban todos de acuerdo. El Sanedrín no constituía entonces un cuerpo legal. Existía sólo por tolerancia. Algunos de sus miembros ponían en duda la conveniencia de dar muerte a Cristo. Temían que ello provocara una insurrección entre el pueblo e indujera a los romanos a retirar a los sacerdotes los favores que hasta ahora habían disfrutado y a despojarlos del poder que todavía conservaban. Los saduceos, aunque unidos en su odio contra Cristo, se inclinaban a ser cautelosos en sus movimientos, por temor a que los romanos los privaran de su alta posición. DTG 497.1

En este concilio, convocado para planear la muerte de Cristo, estaba presente el Testigo que oyó las palabras jactanciosas de Nabucodonosor, que presenció la fiesta idólatra de Belsasar, que estaba presente cuando Cristo en Nazaret se proclamó a sí mismo el Ungido. Este Testigo estaba ahora haciendo sentir a los gobernantes qué clase de obra estaban haciendo. Los sucesos de la vida de Cristo surgieron ante ellos con una claridad que los alarmó. Recordaron la escena del templo, cuando Jesús, entonces de doce años, de pie ante los sabios doctores de la ley, les hacía preguntas que los asombraban. El milagro recién realizado daba testimonio de que Jesús no era sino el Hijo de Dios. Las Escrituras del Antiguo Testamento concernientes al Cristo resplandecían ante su mente con su verdadero significado. Perplejos y turbados, los gobernantes preguntaron: “¿Qué hacemos?” Había división en el concilio. Bajo la impresión del Espíritu Santo, los sacerdotes y gobernantes no podían desterrar el sentimiento de que estaban luchando contra Dios. DTG 497.2

Mientras el concilio estaba en el colmo de la perplejidad, Caifás, el sumo sacerdote, se puso de pie. Era un hombre orgulloso y cruel, despótico e intolerante. Entre sus relaciones familiares, había saduceos soberbios, atrevidos, temerarios, llenos de ambición y crueldad ocultas bajo un manto de pretendida justicia. Caifás había estudiado las profecías y aunque ignoraba su verdadero significado dijo con gran autoridad y aplomo: “Vosotros no sabéis nada; ni pensáis que nos conviene que un hombre muera por el pueblo, y no que toda la nación se pierda.” Aunque Jesús sea inocente, aseguraba el sumo sacerdote, debía ser quitado del camino. Molestaba porque atraía el pueblo a sí y menoscababa la autoridad de los gobernantes. El era uno solo; y era mejor que muriese antes de permitir que la autoridad de los gobernantes fuese debilitada. En caso de que el pueblo llegara a perder la confianza en sus gobernantes, el poder nacional sería destruído. Caifás afirmaba que después de este milagro los adeptos de Jesús se levantarían probablemente en revolución. Los romanos vendrán entonces—decía él,—y cerrarán nuestro templo; abolirán nuestras leyes, y nos destruirán como nación. ¿Qué valor tiene la vida de este galileo en comparación con la vida de la nación? Si él obstaculiza el bienestar de Israel, ¿no se presta servicio a Dios matándole? Mejor es que un hombre perezca, y no que toda la nación sea destruída. DTG 497.3

Al declarar que un hombre moriría por toda la nación, Caifás demostró que tenía cierto conocimiento de las profecías, aunque muy limitado. Pero Juan, al describir la escena, toma la profecía y expone su amplio y profundo significado. El dice: “Y no solamente por aquella nación, mas también para que juntase en uno los hijos de Dios que estaban derramados.” ¡Cuán inconscientemente reconocía el arrogante Caifás la misión del Salvador! DTG 498.1

En los labios de Caifás esta preciosísima verdad se convertía en mentira. La idea que él defendía se basaba en un principio tomado del paganismo. Entre los paganos, el conocimiento confuso de que uno había de morir por la raza humana los había llevado a ofrecer sacrificios humanos. Así, por el sacrificio de Cristo, Caifás proponía salvar a la nación culpable, no de la transgresión, sino en la transgresión, a fin de que pudiera continuar en el pecado. Y por este razonamiento, pensaba acallar las protestas de aquellos que pudieran atreverse, no obstante, a decir que nada digno de muerte habían hallado en Jesús. DTG 498.2

En este concilio, los enemigos de Cristo se sintieron profundamente convencidos de culpa. El Espíritu Santo había impresionado sus mentes. Pero Satanás se esforzaba por dominarlos. Insistía en los perjuicios que ellos habían sufrido por causa de Cristo. Cuán poco había honrado él su justicia. Cristo presentaba una justicia mucho mayor, que debían poseer todos los que quisieran ser hijos de Dios. Sin tomar en cuenta sus formas y ceremonias, él había animado a los pecadores a ir directamente a Dios como a un Padre misericordioso y darle a conocer sus necesidades. Así, en opinión de ellos, había hecho caso omiso de los sacerdotes. Había rehusado reconocer la teología de las escuelas rabínicas. Había desenmascarado las malas prácticas de los sacerdotes y había dañado irreparablemente su influencia. Había menoscabado el efecto de sus máximas y tradiciones, declarando que aunque hacían cumplir estrictamente la ley ritual, invalidaban la ley de Dios. Satanás les traía ahora todo esto a la memoria. DTG 499.1

Les insinuó que a fin de mantener su autoridad debían dar muerte a Jesús. Ellos siguieron este consejo. El hecho de que pudieran perder el poder que entonces ejercían era suficiente razón, pensaban, para que llegasen a alguna decisión. Con excepción de algunos miembros que no osaron expresar sus convicciones, el Sanedrín recibió las palabras de Caifás como palabras de Dios. El concilio sintió alivio; cesó la discordia. Decidieron dar muerte a Cristo en la primera oportunidad favorable. Al rechazar la prueba de la divinidad de Jesús, estos sacerdotes y gobernantes se habían encerrado a sí mismos en tinieblas impenetrables. Se habían puesto enteramente bajo el dominio de Satanás, para ser arrastrados por él al mismo abismo de la ruina eterna. Sin embargo, estaban tan engañados que estaban contentos consigo mismos. Se consideraban patriotas que procuraban la salvación de la nación. DTG 499.2

Con todo, el Sanedrín temía tomar medidas imprudentes contra Jesús, no fuese que el pueblo llegara a exasperarse y la violencia tramada contra él cayera sobre ellos mismos. En vista de esto, el concilio postergó la ejecución de la sentencia que había pronunciado. El Salvador comprendía las conspiraciones de los sacerdotes. Sabía que ansiaban eliminarle y que su propósito se cumpliría pronto. Pero no le incumbía a él precipitar la crisis, y se retiró de esa región llevando consigo a los discípulos. Así, mediante su ejemplo, Jesús recalcó de nuevo la instrucción que les había dado: “Mas cuando os persiguieren en esta ciudad, huid a la otra.”1 Había un amplio campo en el cual trabajar por la salvación de las almas; y a menos que la lealtad a él lo requiriera, los siervos del Señor no debían poner en peligro su vida. DTG 499.3

Jesús había consagrado ahora al mundo tres años de labor pública. Ante el mundo estaba su ejemplo de abnegación y desinteresada benevolencia. Su vida de pureza, sufrimiento y devoción era conocida por todos. Sin embargo, sólo durante ese corto período de tres años pudo el mundo soportar la presencia de su Redentor. DTG 500.1

Su vida fué una vida sujeta a persecuciones e insultos. Arrojado de Belén por un rey celoso, rechazado por su propio pueblo en Nazaret, condenado a muerte sin causa en Jerusalén, Jesús, con sus pocos discípulos fieles, halló temporariamente refugio en una ciudad extranjera. El que se había conmovido siempre por el infortunio humano, que había sanado al enfermo, devuelto la vista al ciego, el oído al sordo y el habla al mudo, el que había alimentado al hambriento y consolado al afligido, fué expulsado por el pueblo al cual se había esforzado por salvar. El que anduvo sobre las agitadas olas y con una palabra acalló su rugiente furia, el que echaba fuera demonios que al salir reconocían que era el Hijo de Dios, el que interrumpió el sueño de la muerte, el que sostuvo a miles pendientes de sus palabras de sabiduría, no podía alcanzar el corazón de aquellos que estaban cegados por el prejuicio y el odio, y rechazaban tercamente la luz. DTG 500.2

El Deseado de Todas las Gentes-Capítulo 31—El sermón del monte

El Deseado de Todas las Gentes, Page 265
Capítulo 31—El sermón del monte

Este capítulo está basado en Mateo 5; 6; 7. DTG 265

Rara vez reunía Cristo a sus discípulos a solas para darles sus palabras. No elegía por auditorio suyo únicamente a aquellos que conocían el camino de la vida. Era su obra alcanzar a las multitudes que estaban en ignorancia y en error. Daba sus lecciones de verdad donde podían alcanzar el entendimiento entenebrecido. El mismo era la Verdad, que de pie, con los lomos ceñidos y las manos siempre extendidas para bendecir, y mediante palabras de amonestación, ruego y estímulo, trataba de elevar a todos aquellos que venían a él. DTG 265.1

El sermón del monte, aunque dado especialmente a los discípulos, fué pronunciado a oídos de la multitud. Después de la ordenación de los apóstoles, Jesús se fué con ellos a orillas del mar. Allí, por la mañana temprano, la gente había empezado a congregarse. Además de las acostumbradas muchedumbres de los pueblos galileos, había gente de Judea y aun de Jerusalén misma; de Perea, de Decápolis, de Idumea, una región lejana situada al sur de Judea; y de Tiro y Sidón, ciudades fenicias de la costa del Mediterráneo. “Oyendo cuán grandes cosas hacía,” ellos “habían venido a oírle, y para ser sanados de sus enfermedades; … porque salía de él virtud y sanaba a todos.”1 DTG 265.2

La estrecha playa no daba cabida al alcance de su voz, ni aun de pie, a todos los que deseaban oírle, así que Jesús los condujo a la montaña. Llegado que hubo a un espacio despejado de obstáculos, que ofrecía un agradable lugar de reunión para la vasta asamblea, se sentó en la hierba, y los discípulos y las multitudes siguieron su ejemplo. DTG 265.3

Los discípulos se situaban siempre en el lugar más cercano a Jesús. La gente se agolpaba constantemente en derredor suyo, pero los discípulos comprendían que no debían dejarse apartar de su presencia. Se sentaban a su lado, a fin de no perder una palabra de sus instrucciones. Escuchaban atentamente, ávidos de comprender las verdades que iban a tener que anunciar a todos los países y a todas las edades. DTG 265.4

Presintiendo que podían esperar algo más que lo acostumbrado, rodearon ahora estrechamente a su Maestro. Creían que el reino iba a ser establecido pronto, y de los sucesos de aquella mañana sacaban la segura conclusión de que Jesús iba a hacer algún anunció concerniente a dicho reino. Un sentimiento de expectativa dominaba también a la multitud, y los rostros tensos daban evidencia del profundo interés sentido. Al sentarse la gente en la verde ladera de la montaña, aguardando las palabras del Maestro divino, tenían todos el corazón embargado por pensamientos de gloria futura. Había escribas y fariseos que esperaban el día en que dominarían a los odiados romanos y poseerían las riquezas y el esplendor del gran imperio mundial. Los pobres campesinos y pescadores esperaban oír la seguridad de que pronto trocarían sus míseros tugurios, su escasa pitanza, la vida de trabajos y el temor de la escasez, por mansiones de abundancia y comodidad. En lugar del burdo vestido que los cubría de día y era también su cobertor por la noche, esperaban que Cristo les daría los ricos y costosos mantos de sus conquistadores. Todos los corazones palpitaban con la orgullosa esperanza de que Israel sería pronto honrado ante las naciones como el pueblo elegido del Señor, y Jerusalén exaltada como cabeza de un reino universal. DTG 266.1

Cristo frustró esas esperanzas de grandeza mundanal. En el sermón del monte, trató de deshacer la obra que había sido hecha por una falsa educación, y de dar a sus oyentes un concepto correcto de su reino y de su propio carácter. Sin embargo, no atacó directamente los errores de la gente. Vió la miseria del mundo por causa del pecado, aunque no delineó demasiado vívidamente la miseria de ellos. Les enseñó algo infinitamente mejor de lo que habían conocido antes. Sin combatir sus ideas acerca del reino de Dios, les habló de las condiciones de entrada en él, dejándoles sacar sus propias conclusiones en cuanto a su naturaleza. Las verdades que enseñó no son menos importantes para nosotros que para la multitud que le seguía. No necesitamos menos que dicha multitud conocer los principios fundamentales del reino de Dios. DTG 266.2

Las primeras palabras que dirigió Cristo al pueblo en el monte, fueron palabras de bienaventuranza. Bienaventurados son, dijo, los que reconocen su pobreza espiritual, y sienten su necesidad de redención. El Evangelio ha de ser predicado a los pobres. No es revelado a los que son orgullosos espiritualmente, a los que pretenden ser ricos y no necesitar nada, sino a los humildes y contritos. Una sola fuente ha sido abierta para el pecado, una fuente para los pobres de espíritu. DTG 266.3

El corazón orgulloso lucha para ganar la salvación; pero tanto nuestro derecho al cielo como nuestra idoneidad para él, se hallan en la justicia de Cristo. El Señor no puede hacer nada para sanar al hombre hasta que, convencido éste de su propia debilidad y despojado de toda suficiencia propia, se entrega al dominio de Dios. Entonces puede recibir el don que Dios espera concederle. De nada es privada el alma que siente su necesidad. Ella tiene acceso sin reserva a Aquel en quien mora toda la plenitud. “Porque así dijo el Alto y Sublime, el que habita la eternidad, y cuyo nombre es el Santo: Yo habito en la altura y la santidad, y con el quebrantado y humilde de espíritu, para hacer vivir el espíritu de los humildes, y para vivificar el corazón de los quebrantados.”2 DTG 267.1

“Bienaventurados los que lloran: porque ellos recibirán consolación.” Por estas palabras, Cristo no enseña que el llorar tiene en sí poder de quitar la culpabilidad del pecado. No sanciona la humildad voluntaria o afectada. El lloro del cual él habla, no consiste en la melancolía y los lamentos. Mientras nos apesadumbramos por causa del pecado, debemos regocijarnos en el precioso privilegio de ser hijos de Dios. DTG 267.2

A menudo nos apenamos porque nuestras malas acciones nos producen consecuencias desagradables. Pero esto no es arrepentimiento. El verdadero pesar por el pecado es resultado de la obra del Espíritu Santo. El Espíritu revela la ingratitud del corazón que ha despreciado y agraviado al Salvador, y nos trae contritos al pie de la cruz. Cada pecado vuelve a herir a Jesús; y al mirar a Aquel a quien hemos traspasado, lloramos por los pecados que le produjeron angustia. Una tristeza tal nos inducirá a renunciar al pecado. DTG 267.3

El mundano puede llamar debilidad a esta tristeza; pero es la fuerza que une al penitente con el Ser infinito mediante vínculos que no pueden romperse. Demuestra que los ángeles de Dios están devolviendo al alma las gracias que se perdieron por la dureza de corazón y la transgresión. Las lágrimas del penitente son tan sólo las gotas de lluvia que preceden al brillo del sol de la santidad. Esta tristeza es precursora de un gozo que será una fuente viva en el alma. “Conoce empero tu maldad, porque contra Jehová tu Dios has prevaricado.” “No haré caer mi ira sobre vosotros: porque misericordioso soy yo, dice Jehová.” “A los que lloran en Sión,” él ha decidido darles “hermosura en lugar de ceniza, el aceite de gozo en vez de lamentos, y el manto de alabanza en lugar de espíritu de pesadumbre.”3 DTG 267.4

Y hay consuelo para los que lloran en las pruebas y tristezas. La amargura del pesar y la humillación es mejor que la complacencia del pecado. Por la aflicción, Dios nos revela los puntos infectados de nuestro carácter, para que por su gracia podamos vencer nuestros defectos. Nos son revelados capítulos desconocidos con respecto a nosotros mismos, y nos llega la prueba que nos hará aceptar o rechazar la reprensión y el consejo de Dios. Cuando somos probados, no debemos agitarnos y quejarnos. No debemos rebelarnos, ni acongojarnos hasta escapar de la mano de Cristo. Debemos humillar nuestra alma delante de Dios. Los caminos del Señor son obscuros para aquel que desee ver las cosas desde un punto de vista agradable para sí mismo. Parecen sombríos y tristes para nuestra naturaleza humana; pero los caminos de Dios son caminos de misericordia, cuyo fin es la salvación. Elías no sabía lo que estaba haciendo cuando en el desierto dijo que estaba harto de la vida, y rogaba que se le dejase morir. En su misericordia, el Señor no hizo caso de sus palabras. A Elías le quedaba todavía una gran obra que hacer; y cuando su obra fuese hecha, no había de perecer en el desaliento y la soledad del desierto. No le tocaba descender al polvo de la muerte, sino ascender en gloria, con el convoy de carros celestiales, hasta el trono que está en las alturas. DTG 268.1

Las palabras que Dios dirige a los tristes son: “Visto he sus caminos, y le sanaré, y le pastorearé, y daréle consolaciones, a él y a sus enlutados.” “Su lloro tornaré en gozo, y los consolaré, y los alegraré de su dolor.”4 DTG 268.2

“Bienaventurados los mansos.” Las dificultades que hemos de arrostrar pueden ser muy disminuídas por la mansedumbre que se oculta en Cristo. Si poseemos la humildad de nuestro Maestro, nos elevaremos por encima de los desprecios, los rechazamientos, las molestias a las que estamos diariamente expuestos; y estas cosas dejarán de oprimir nuestro ánimo. La mayor evidencia de nobleza que haya en el cristiano es el dominio propio. El que bajo un ultraje o la crueldad no conserva un espíritu confiado y sereno despoja a Dios de su derecho a revelar en él su propia perfección de carácter. La humildad de corazón es la fuerza que da la victoria a los discípulos de Cristo; es la prenda de su relación con los atrios celestiales. DTG 268.3

“Porque el alto Jehová atiende al humilde.”5 Los que revelan el espíritu manso y humilde de Cristo, son considerados tiernamente por Dios. El mundo puede mirarlos con desprecio, pero son de gran valor ante los ojos de Dios. No sólo los sabios, los grandes, los benefactores, obtendrán entrada en los atrios celestiales; no sólo el activo trabajador, lleno de celo y actividad incesante. No; el pobre de espíritu que anhela la presencia permanente de Cristo, el humilde de corazón, cuya más alta ambición es hacer la voluntad de Dios, éstos obtendrán abundante entrada. Se hallarán entre aquellos que habrán lavado sus ropas y las habrán blanqueado en la sangre del Cordero. “Por esto están delante del trono de Dios, y le sirven día y noche en su templo: y el que está sentado en el trono tenderá su pabellón sobre ellos.”6 DTG 269.1

“Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia.” El sentimiento de su indignidad inducirá al corazón a tener hambre y sed de justicia, y este deseo no quedará frustrado. Los que den lugar a Jesús en su corazón, llegarán a sentir su amor. Todos los que anhelan poseer la semejanza del carácter de Dios quedarán satisfechos. El Espíritu Santo no deja nunca sin ayuda al alma que mira a Jesús. Toma de las cosas de Cristo y se las revela. Si la mirada se mantiene fija en Cristo, la obra del Espíritu no cesa hasta que el alma queda conformada a su imagen. El elemento puro del amor dará expansión al alma y la capacitará para llegar a un nivel superior, un conocimiento acrecentado de las cosas celestiales, de manera que alcanzará la plenitud. “Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia; porque ellos serán hartos.” DTG 269.2

Los misericordiosos hallarán misericordia, y los limpios de corazón verán a Dios. Todo pensamiento impuro contamina el alma, menoscaba el sentido moral y tiende a obliterar las impresiones del Espíritu Santo. Empaña la visión espiritual, de manera que los hombres no puedan contemplar a Dios. El Señor puede perdonar al pecador arrepentido, y le perdona; pero aunque esté perdonada, el alma queda mancillada. Toda impureza de palabras o de pensamientos debe ser rehuída por aquel que quiera tener un claro discernimiento de la verdad espiritual. DTG 270.1

Pero las palabras de Cristo abarcan más que el evitar la impureza sensual, más que el evitar la contaminación ceremonial que los judíos rehuían tan rigurosamente. El egoísmo nos impide contemplar a Dios. El espíritu que trata de complacerse a sí mismo juzga a Dios como enteramente igual a sí. A menos que hayamos renunciado a esto, no podemos comprender a Aquel que es amor. Únicamente el corazón abnegado, el espíritu humilde y confiado, verá a Dios como “misericordioso y piadoso; tardo para la ira, y grande en benignidad y verdad.”7 DTG 270.2

“Bienaventurados los pacificadores.” La paz de Cristo nace de la verdad. Está en armonía con Dios. El mundo está en enemistad con la ley de Dios; los pecadores están en enemistad con su Hacedor; y como resultado, están en enemistad unos con otros. Pero el salmista declara: “Mucha paz tienen los que aman tu ley; y no hay para ellos tropiezo.”8 Los hombres no pueden fabricar la paz. Los planes humanos, para la purificación y elevación de los individuos o de la sociedad, no lograrán la paz, porque no alcanzan al corazón. El único poder que puede crear o perpetuar la paz verdadera es la gracia de Cristo. Cuando ésta esté implantada en el corazón, desalojará las malas pasiones que causan luchas y disensiones. “En lugar de la zarza crecerá haya, y en lugar de la ortiga crecerá arrayán;” y el desierto de la vida “se gozará, y florecerá como la rosa.”9 DTG 270.3

Las multitudes se asombraban de estas enseñanzas, que eran tan diferentes de los preceptos y ejemplos de los fariseos. El pueblo había llegado a pensar que la felicidad consistía en la posesión de las cosas de este mundo, y que la fama y los honores de los hombres eran muy codiciables. Era muy agradable ser llamado “Rabbí,” ser alabado como sabio y religioso, y hacer ostentación de sus virtudes delante del público. Esto era considerado como el colmo de la felicidad. Pero en presencia de esta vasta muchedumbre, Jesús declaró que las ganancias y los honores terrenales eran toda la recompensa que tales personas recibirían jamás. El hablaba con certidumbre, y un poder convincente acompañaba sus palabras. El pueblo callaba, y se apoderaba de él un sentimiento de temor. Se miraban unos a otros con duda. ¿Quién de entre ellos se salvaría si eran ciertas las enseñanzas de este hombre? Muchos estaban convencidos de que este maestro notable era movido por el Espíritu de Dios, y que los sentimientos que expresaba eran divinos. DTG 270.4

Después de explicar lo que constituye la verdadera felicidad y cómo puede obtenerse, Jesús definió el deber de sus discípulos como maestros elegidos por Dios para conducir a otros por la senda de justicia y vida eterna. El sabía que ellos sufrirían a menudo desilusiones y desalientos y que encontrarían oposición decidida, que serían insultados y verían rechazado su testimonio. Bien sabía él que, en el cumplimiento de su misión, los hombres humildes que escuchaban tan atentamente sus palabras habrían de soportar calumnias, torturas, encarcelamiento y muerte, y prosiguió: DTG 271.1

“Bienaventurados los que padecen persecución por causa de la justicia: porque de ellos es el reino de los cielos. Bienaventurados sois cuando os vituperaren y os persiguieren, y dijeren de vosotros todo mal por mi causa, mintiendo. Gozaos y alegraos; porque vuestra merced es grande en los cielos; que así persiguieron a los profetas que fueron antes de vosotros.” DTG 271.2

El mundo ama el pecado y aborrece la justicia, y ésta era la causa de su hostilidad hacia Jesús. Todos los que rechazan su amor infinito hallarán en el cristianismo un elemento perturbador. La luz de Cristo disipa las tinieblas que cubren sus pecados, y les manifiesta la necesidad de una reforma. Mientras los que se entregan a la influencia del Espíritu Santo empiezan a guerrear contra sí mismos, los que se aferran al pecado combaten la verdad y a sus representantes. DTG 271.3

Así se crea disensión, y los seguidores de Cristo son acusados de perturbar a la gente. Pero es la comunión con Dios lo que les trae la enemistad del mundo. Ellos llevan el oprobio de Cristo, andan por la senda en que anduvieron los más nobles de la tierra. Deben, pues, arrostrar la persecución, no con tristeza, sino con regocijo. Cada prueba de fuego es un agente que Dios usa para refinarlos. Cada una de ellas los prepara para su obra de colaboradores suyos. Cada conflicto tiene su lugar en la gran batalla por la justicia, y aumentará el gozo de su triunfo final. Teniendo esto en vista, la prueba de su fe y paciencia será alegremente aceptada más bien que temida y evitada. Ansiosos de cumplir su obligación para con el mundo y fijando su deseo en la aprobación de Dios, sus siervos han de cumplir cada deber, sin tener en cuenta el temor o el favor de los hombres. DTG 271.4

“Vosotros sois la sal de la tierra,” dijo Jesús. No os apartéis del mundo a fin de escapar a la persecución. Habéis de morar entre los hombres, para que el sabor del amor divino pueda ser como sal que preserve al mundo de la corrupción. DTG 272.1

Los corazones que responden a la influencia del Espíritu Santo, son los conductos por medio de los cuales fluye la bendición de Dios. Si los que sirven a Dios fuesen quitados de la tierra, y su Espíritu se retirase de entre los hombres, este mundo quedaría en desolación y destrucción, como fruto del dominio de Satanás. Aunque los impíos no lo saben, deben aun las bendiciones de esta vida a la presencia, en el mundo, del pueblo de Dios, al cual desprecian y oprimen. Si los cristianos lo son de nombre solamente, son como la sal que ha perdido su sabor. No tienen influencia para el bien en el mundo, y por su falsa representación de Dios son peores que los incrédulos del mundo. DTG 272.2

“Vosotros sois la luz del mundo.” Los judíos pensaban limitar los beneficios de la salvación a su propia nación; pero Cristo les demostró que la salvación es como la luz del sol. Pertenece a todo el mundo. La religión de la Biblia no se ha de limitar a lo contenido entre las tapas de un libro, ni entre las paredes de una iglesia. No ha de ser sacada a luz ocasionalmente para nuestro beneficio, y luego guardarse de nuevo cuidadosamente. Ha de santificar la vida diaria, manifestarse en toda transacción comercial y en todas nuestras relaciones sociales. DTG 272.3

El verdadero carácter no se forma desde el exterior, para revestirse uno con él; irradia desde adentro. Si queremos conducir a otros por la senda de la justicia, los principios de la justicia deben ser engastados en nuestro propio corazón. Nuestra profesión de fe puede proclamar la teoría de la religión, pero es nuestra piedad práctica la que pone de relieve la palabra de verdad. La vida consecuente, la santa conversación, la integridad inquebrantable, el espíritu activo y benévolo, el ejemplo piadoso, tales son los medios por los cuales la luz es comunicada al mundo. DTG 273.1

Jesús no se había espaciado en las especificaciones de la ley, pero no quería dejar que sus oyentes sacasen la conclusión de que había venido para poner de lado sus requerimientos. Sabía que había espías listos para valerse de toda palabra que pudiese ser torcida para servir su propósito. Conocía el prejuicio que existía en la mente de muchos de sus oyentes, y no dijo nada que pudiese perturbar su fe en la religión y las instituciones que les habían sido confiadas por medio de Moisés. Cristo mismo había dado la ley moral y la ceremonial. No había venido para destruir la confianza en sus propias instrucciones. A causa de su gran reverencia por la ley y los profetas, procuraba abrir una brecha en la muralla de los requerimientos tradicionales que rodeaban a los judíos. Mientras trataba de poner a un lado sus falsas interpretaciones de la ley, puso a sus discípulos en guardia contra la renuncia a las verdades vitales confiadas a los hebreos. DTG 273.2

Los fariseos se jactaban de su obediencia a la ley; pero conocían tan poco de sus principios por la práctica diaria, que para ellos las palabras del Salvador eran como una herejía. Mientras él barría las inmundicias bajo las cuales la verdad había estado enterrada, los circunstantes pensaban que barría la verdad misma. Se murmuraban unos a otros que estaba despreciando la ley, pero él leyó sus pensamientos, y les dijo: DTG 273.3

“No penséis que he venido para abrogar la ley o los profetas: no he venido para abrogar, sino a cumplir.” Así refutó Jesús el cargo de los fariseos. Su misión en este mundo consistía en vindicar los sagrados derechos de aquella ley que ellos le acusaban de violar. Si la ley de Dios hubiese podido cambiarse o abrogarse, Cristo no habría necesitado sufrir las consecuencias de nuestra transgresión. El vino para explicar la relación de la ley con el hombre, e ilustrar sus preceptos por su propia vida de obediencia. DTG 273.4

Dios nos ha dado sus santos preceptos porque ama a la humanidad. Para escudarnos de los resultados de la transgresión, nos revela los principios de la justicia. La ley es una expresión del pensamiento de Dios: cuando se recibe en Cristo, llega a ser nuestro pensamiento. Nos eleva por encima del poder de los deseos y tendencias naturales, por encima de las tentaciones que inducen a pecar. Dios desea que seamos felices, y nos ha dado los preceptos de la ley para que obedeciéndolos tengamos gozo. Cuando en ocasión del nacimiento de Jesús los ángeles cantaron: DTG 274.1

“Gloria en las alturas a Dios,
Y en la tierra paz, buena voluntad
para con los hombres,”10 DTG 274.2

declararon los principios de la ley que él había venido a magnificar y honrar. DTG 274.3

Cuando la ley fué proclamada desde el Sinaí, Dios hizo conocer a los hombres la santidad de su carácter, para que por el contraste pudiesen ver cuán pecaminoso era el propio. La ley fué dada para convencerlos de pecado, y revelar su necesidad de un Salvador. Haría esto al ser aplicados sus principios al corazón por el Espíritu Santo. Todavía tiene que hacer esta obra. En la vida de Cristo son aclarados los principios de la ley; y al tocar el corazón el Espíritu Santo de Dios, al revelar la luz de Cristo a los hombres la necesidad que ellos tienen de su sangre purificadora y de su justicia justificadora, la ley sigue siendo un agente para atraernos a Cristo, a fin de que seamos justificados por la fe. “La ley de Jehová es perfecta, que vuelve el alma.”11 DTG 274.4

“Hasta que perezca el cielo y la tierra—dijo Jesús,—ni una jota ni un tilde perecerá de la ley, hasta que todas las cosas sean hechas.” El sol que brilla en los cielos, la sólida tierra sobre la cual moramos, testifican para Dios que su ley es inmutable y eterna. Aunque ellos pasen, los preceptos divinos permanecerán. “Más fácil cosa es pasar el cielo y la tierra, que frustrarse un tilde de la ley.”12 El sistema típico que prefiguraba a Cristo como el Cordero de Dios, iba a ser abolido cuando él muriese; pero los preceptos del Decálogo son tan inmutables como el trono de Dios. DTG 274.5

Puesto que “la ley de Jehová es perfecta,” cualquier variación de ella debe ser mala. Los que desobedecen los mandamientos de Dios, y enseñan a otros a hacerlo, son condenados por Cristo. La vida de obediencia del Salvador sostuvo los derechos de la ley; probó que la ley puede ser guardada en la humanidad, y reveló la excelencia del carácter que la obediencia desarrollaría. Todos los que obedecen como él obedeció, declaran igualmente que el mandamiento de la ley “es santo, y justo, y bueno.”13 Por otro lado, todos los que violan los mandamientos de Dios, sostienen el aserto de Satanás de que la ley es injusta y no puede ser obedecida. Así secundan los engaños del gran adversario y deshonran a Dios. Son hijos del maligno, que fué el primer rebelde contra la ley de Dios. Admitirlos en el cielo sería volver a introducir elementos de discordia y rebelión, y hacer peligrar el bienestar del universo. Ningún hombre que desprecia voluntariamente un principio de la ley entrará en el reino de los cielos. DTG 275.1

Los rabinos consideraban su justicia como pasaporte para el cielo; pero Jesús declaró que era insuficiente e indigna. Las ceremonias externas y un conocimiento teórico de la verdad constituían la justicia farisaica. Los rabinos aseveraban ser santos por sus propios esfuerzos en guardar la ley; pero sus obras habían divorciado la justicia de la religión. Mientras eran escrupulosos en las observancias rituales, sus vidas eran inmorales y degradadas. Su así llamada justicia no podría nunca entrar en el reino de los cielos. DTG 275.2

En el tiempo de Cristo, el mayor engaño de la mente humana consistía en creer que un mero asentimiento a la verdad constituía la justicia. En toda experiencia humana, un conocimiento teórico de la verdad ha demostrado ser insuficiente para salvar el alma. No produce frutos de justicia. Una estimación celosa por lo que se llama verdad teológica acompaña a menudo al odio de la verdad genuina manifestada en la vida. Los capítulos más sombríos de la historia están cargados con el recuerdo de crímenes cometidos por fanáticos religiosos. Los fariseos se llamaban hijos de Abrahán y se jactaban de poseer los oráculos de Dios; pero estas ventajas no los preservaban del egoísmo, la malicia, la codicia de ganancias y la más baja hipocresía. Pensaban ser los mayores religiosos del mundo, pero su así llamada ortodoxia los condujo a crucificar al Señor de la gloria. DTG 275.3

Aun subsiste el mismo peligro. Muchos dan por sentado que son cristianos simplemente porque aceptan ciertos dogmas teológicos. Pero no han hecho penetrar la verdad en la vida práctica. No la han creído ni amado; por lo tanto no han recibido el poder y la gracia que provienen de la santificación de la verdad. Los hombres pueden profesar creer en la verdad; pero esto no los hace sinceros, bondadosos, pacientes y tolerantes, ni les da aspiraciones celestiales; es una maldición para sus poseedores, y por la influencia de ellos es una maldición para el mundo. DTG 276.1

La justicia que Cristo enseñaba es la conformidad del corazón y de la vida a la voluntad revelada de Dios. Los hombres pecaminosos pueden llegar a ser justos únicamente al tener fe en Dios y mantener una relación vital con él. Entonces la verdadera piedad elevará los pensamientos y ennoblecerá la vida. Entonces las formas externas de la religión armonizarán con la pureza interna del cristiano. Entonces las ceremonias requeridas en el servicio de Dios no serán ritos sin significado como los de los hipócritas fariseos. DTG 276.2

Jesús consideró los mandamientos por separado, y explicó la profundidad y anchura de sus requerimientos. En vez de quitarles una jota de su fuerza, demostró cuán abarcantes son sus principios y desenmascaró el error fatal de los judíos en su demostración exterior de obediencia. Declaró que por el mal pensamiento o la mirada concupiscente se quebranta la ley de Dios. El que toma parte en la menor injusticia está violando la ley y degradando su propia naturaleza moral. El homicidio existe primero en la mente. El que concede al odio un lugar en su corazón, está poniendo los pies en la senda del homicida, y sus ofrendas son aborrecibles para Dios. DTG 276.3

Los judíos cultivaban un espíritu de venganza. En su odio hacia los romanos expresaban duras acusaciones y complacían al maligno manifestando sus atributos. Así se estaban preparando para realizar las terribles acciones a las cuales él los conducía. En la vida religiosa de los fariseos, no había nada que recomendase la piedad a los gentiles. Jesús no los estimuló a continuar engañándose con el pensamiento de que podían en su corazón levantarse contra sus opresores y alimentar la esperanza de vengarse de su males. DTG 276.4

Es cierto que hay una indignación justificable, aun en los seguidores de Cristo. Cuando vemos que Dios es deshonrado y su servicio puesto en oprobio, cuando vemos al inocente oprimido, una justa indignación conmueve el alma. Un enojo tal, nacido de una moral sensible, no es pecado. Pero los que por cualquier supuesta provocación se sienten libres para ceder a la ira o al resentimiento, están abriendo el corazón a Satanás. La amargura y animosidad deben ser desterradas del alma si queremos estar en armonía con el cielo. DTG 277.1

El Salvador fué aun más lejos que esto. Dijo: “Si trajeres tu presente al altar, y allí te acordares de que tu hermano tiene algo contra ti, deja allí tu presente delante del altar, y vete, vuelve primero en amistad con tu hermano, y entonces ven y ofrece tu presente.” Muchos son celosos en los servicios religiosos, mientras que entre ellos y sus hermanos hay desgraciadas divergencias que podrían reparar. Dios exige de ellos que hagan cuanto puedan para restaurar la armonía. Antes que hayan hecho esto, no puede aceptar sus servicios. El deber del cristiano en este asunto está claramente señalado. DTG 277.2

Dios derrama sus bendiciones sobre todos. El “hace que su sol salga sobre malos y buenos, y llueve sobre justos e injustos.” “El es benigno para con los ingratos y malos.”14 Nos invita a ser como él. “Bendecid a los que os maldicen”—dijo Jesús,—“haced bien a los que os aborrecen, … para que seáis hijos de vuestro Padre que está en los cielos.” Tales son los principios de la ley, y son los manantiales de la vida. DTG 277.3

El ideal de Dios para sus hijos es más elevado de lo que puede alcanzar el más sublime pensamiento humano. “Sed, pues, vosotros perfectos, como vuestro Padre que está en los cielos es perfecto.” Esta orden es una promesa. El plan de redención contempla nuestro completo rescate del poder de Satanás. Cristo separa siempre del pecado al alma contrita. Vino para destruir las obras del diablo, y ha hecho provisión para que el Espíritu Santo sea impartido a toda alma arrepentida, para guardarla de pecar. DTG 277.4

La intervención del tentador no ha de ser tenida por excusa para cometer una mala acción. Satanás se alegra cuando oye a los que profesan seguir a Cristo buscando excusas por su deformidad de carácter. Son estas excusas las que inducen a pecar. No hay disculpa para el pecado. Un temperamento santo, una vida semejante a la de Cristo, es accesible para todo hijo de Dios arrepentido y creyente. DTG 278.1

El ideal del carácter cristiano es la semejanza con Cristo. Como el Hijo del hombre fué perfecto en su vida, los que le siguen han de ser perfectos en la suya. Jesús fué hecho en todo semejante a sus hermanos. Se hizo carne, como somos carne. Tuvo hambre y sed, y sintió cansancio. Fué sostenido por el alimento y refrigerado por el sueño. Participó de la suerte del hombre, aunque era el inmaculado Hijo de Dios. Era Dios en la carne. Su carácter ha de ser el nuestro. El Señor dice de aquellos que creen en él: “Habitaré y andaré en ellos; y seré el Dios de ellos, y ellos serán mi pueblo.”15 DTG 278.2

Cristo es la escalera que Jacob vió, cuya base descansaba en la tierra y cuya cima llegaba a la puerta del cielo, hasta el mismo umbral de la gloria. Si esa escalera no hubiese llegado a la tierra, y le hubiese faltado un solo peldaño, habríamos estado perdidos. Pero Cristo nos alcanza donde estamos. Tomó nuestra naturaleza y venció, a fin de que nosotros, tomando su naturaleza, pudiésemos vencer. Hecho “en semejanza de carne de pecado,”16 vivió una vida sin pecado. Ahora, por su divinidad, echa mano del trono del cielo, mientras que por su humanidad llega hasta nosotros. El nos invita a obtener por la fe en él la gloria del carácter de Dios. Por lo tanto, hemos de ser perfectos, como nuestro “Padre que está en los cielos es perfecto.” DTG 278.3

Jesús había demostrado en qué consiste la justicia, y había señalado a Dios como su fuente. Ahora encaró los deberes prácticos. Al dar limosna, al orar, al ayunar, dijo él, no debe hacerse nada para atraer la atención o provocar alabanzas. Dad con sinceridad, para beneficiar a los pobres que sufren. Al orar, póngase el alma en comunión con Dios. Al ayunar, no andéis con la cabeza inclinada y el corazón lleno de pensamientos relativos al yo. El corazón del fariseo es un suelo árido e infructuoso, en el cual ninguna simiente de vida divina puede crecer. El que más completamente se entrega a Dios es el que le rendirá el servicio más aceptable. Porque mediante la comunión con Dios, los hombres llegarán a colaborar con él en cuanto a presentar su carácter a la humanidad. DTG 278.4

El servicio prestado con sinceridad de corazón tiene gran recompensa. “Tu Padre que ve en secreto, te recompensará en público.” Por la vida que vivimos mediante la gracia de Cristo se forma el carácter. La belleza original empieza a ser restaurada en el alma. Los atributos del carácter de Cristo son impartidos, y la imagen del Ser divino empieza a resplandecer. Los rostros de los hombres y mujeres que andan y trabajan con Dios expresan la paz del cielo. Están rodeados por la atmósfera celestial. Para esas almas, el reino de Dios empezó ya. Tienen el gozo de Cristo, el gozo de beneficiar a la humanidad. Tienen la honra de ser aceptados para servir al Maestro; se les ha confiado el cargo de hacer su obra en su nombre. DTG 279.1

“Ninguno puede servir a dos señores.” No podemos servir a Dios con un corazón dividido. La religión de la Biblia no es una influencia entre muchas otras; su influencia ha de ser suprema, impregnando y dominando todo lo demás. No ha de ser como un reflejo de color aplicado aquí y allá en la tela, sino que ha de impregnar toda la vida, como si la tela fuese sumergida en el color, hasta que cada hilo de ella quede teñido por un matiz profundo e indeleble. DTG 279.2

“Así que, si tu ojo fuere sincero, todo tu cuerpo será luminoso: mas si tu ojo fuere malo, todo tu cuerpo será tenebroso.” La pureza y firmeza de propósito son las condiciones mediante las cuales se recibe la luz de Dios. El que desee conocer la verdad debe estar dispuesto a aceptar todo lo que ella revele. No puede transigir con el error. El vacilar y ser tibio en obedecer la verdad, es elegir las tinieblas del error y el engaño satánico. DTG 279.3

Los métodos mundanales y los invariables principios de la justicia, no se fusionan imperceptiblemente como los colores del arco iris. Entre los dos, el Dios eterno ha trazado una separación amplia y clara. La semejanza de Cristo se destaca tanto de la de Satanás como el mediodía contrasta con la medianoche. Y únicamente aquellos que vivan la vida de Cristo son sus colaboradores. Si se conserva un pecado en el alma, o se retiene una mala práctica en la vida, todo el ser queda contaminado. El hombre viene a ser un instrumento de iniquidad. DTG 279.4

Todos los que han escogido el servicio de Dios han de confiar en su cuidado. Cristo señaló a las aves que volaban por el cielo y a las flores del campo, e invitó a sus oyentes a considerar estos objetos de la creación de Dios. “¿No valéis vosotros mucho más que ellas?”17 dijo. La medida de la atención divina concedida a cualquier objeto está en proporción con su lugar en la escala de los seres. La Providencia vela sobre el pequeño y obscuro gorrión. Las flores del campo y la hierba que cubre la tierra participan de la atención y el cuidado de nuestro Padre celestial. El gran Artífice Maestro pensó en los lirios y los hizo tan hermosos que superan la gloria de Salomón. ¡Cuánto mayor interés ha de tener por el hombre, que es la imagen y gloria de Dios! Anhela ver a sus hijos revelar un carácter según su semejanza. Así como el rayo del sol imparte a las flores sus variados y delicados matices, imparte Dios al alma la hermosura de su propio carácter. DTG 280.1

Todos los que eligen el reino de amor, justicia y paz de Cristo, y consideran sus intereses superiores a todo lo demás, están vinculados con el mundo celestial y poseen toda bendición necesaria para esta vida. En el libro de la providencia divina o volumen de la vida, se nos da a cada uno una página. Esa página contiene todo detalle de nuestra historia. Aun los cabellos de nuestra cabeza están contados. Dios no se olvida jamás de sus hijos. DTG 280.2

“No os congojéis por el día de mañana.” Hemos de seguir a Cristo día tras día. Dios no nos concede ayuda para mañana. A fin de que no se confundan, él no da a sus hijos todas las indicaciones para el viaje de su vida de una vez. Les explica tan sólo lo que pueden recordar y cumplir. La fuerza y sabiduría impartidas son para la emergencia actual. “Si alguno de vosotros tiene falta de sabiduría”—para hoy,—“demándela a Dios, el cual da a todos abundantemente, y no zahiere; y le será dada.”18 DTG 280.3

“No juzguéis, para que no seáis juzgados.” No os estiméis mejores que los demás ni os erijáis en sus jueces. Ya que no podéis discernir los motivos, no podéis juzgar a otro. Si le criticáis, estáis fallando sobre vuestro propio caso; porque demostráis ser partípices con Satanás, el acusador de los hermanos. El Señor dice: “Examinaos a vosotros mismos si estáis en fe; probaos a vosotros mismos.” Tal es nuestra obra. “Que si nos examinásemos a nosotros mismos, cierto no seríamos juzgados.”19 DTG 280.4

El buen árbol producirá buenos frutos. Si el fruto es desagradable al paladar e inútil, el árbol es malo. Así también el fruto que se produce en la vida atestigua las condiciones del corazón y la excelencia del carácter. Las buenas obras no pueden comprar la salvación, pero son una evidencia de la fe que obra por el amor y purifica el alma. Y aunque la recompensa eterna no nos es concedida por causa de nuestros méritos, estará, sin embargo, en proporción con la obra hecha por medio de la gracia de Cristo. DTG 281.1

Así expuso Cristo los principios de su reino, y demostró que eran la gran regla de la vida; y para grabar la lección, añadió una ilustración. No es suficiente, dijo, que oigáis mis palabras. Por la obediencia debéis hacer de ellas el fundamento de vuestro carácter. El yo no es sino una arena movediza. Si edificáis sobre teorías e inventos humanos, vuestra casa caerá. Quedará arrasada por los vientos de la tentación y las tempestades de la prueba. Pero estos principios que os he dado permanecerán. Recibidme; edificad sobre mis palabras. DTG 281.2

“Cualquiera pues, que me oye estas palabras, y las hace, le compararé a un hombre prudente, que edificó su casa sobre la peña; y descendió lluvia, y vinieron ríos, y soplaron vientos, y combatieron aquella casa; y no cayó; porque estaba fundada sobre la peña.” DTG 281.3

Fiestas vs Camp Meetings

Fiestas vs Camp Meetings (Reuniones de campamento)

¿Debemos guardar las fiestas en la fecha específica y de la manera que lo hacían los judíos?

(Tema publicado en fb en Octubre 10, 2016, Última edición: 6 de julio de 2017)

El Creador te bendiga. Esto es un análisis que incluye el asunto de la “manera” o la “forma” para que el tema esté completo, no para acusar a nadie de que lo hace de la manera que no lo hacen.

El velo de la incredulidad.- [Se cita 2 Cor. 3: 12-15.] Los judíos se negaron a aceptar a Cristo como el Mesías, y no pueden ver que sus ceremonias no tienen sentido, que los sacrificios y las ofrendas han perdido su significado. El velo puesto por ellos mismos en obstinada incredulidad aún está delante de sus mentes. Sería quitado si aceptaran a Cristo, la justicia de la ley.

En el mundo cristiano muchos también tienen un velo delante de sus ojos y corazón. No ven el fin de lo que iba a perecer. No ven que sólo era la ley ceremonial la que iba a ser abrogada con la muerte de Cristo. Pretenden que la ley moral fue clavada en la cruz. Pesado 1097 es el velo que oscurece su entendimiento. Los corazones de muchos están en guerra con Dios. No están sometidos a su ley. Sólo cuando se pongan en armonía con la regla del gobierno de Cristo, él puede ser de valor para ellos. Pueden hablar de Cristo como su Salvador, pero él les dirá finalmente: No os conozco. No os habéis arrepentido en forma genuina ante Dios por la transgresión de su santa ley, y no podéis tener fe genuina en mí, pues mi misión era ensalzar la ley de Dios… La ley moral nunca fue un símbolo o una sombra. Existía antes de la creación del hombre, y durará mientras permanezca el trono de Dios. Dios no podía cambiar o alterar un precepto de su ley a fin de salvar al hombre, pues la ley es el fundamento de su gobierno. Es inmutable, inalterable, infinita y eterna. Y para que el hombre fuera salvado y se mantuviera el honor de la ley, fue necesario que el Hijo de Dios se ofreciera a sí mismo en sacrificio por el pecado. El que no conoció pecado se hizo pecado por nosotros. Murió por nosotros en el Calvario. Su muerte demuestra el maravilloso amor de Dios por el hombre y la inmutabilidad de su ley (RH 22-4-1902).

14, 16. La muerte de Cristo levanta el velo.- La muerte de Cristo por la redención del hombre levanta el velo y proyecta un torrente de luz que llega a centenares de años en el pasado, sobre toda la institución del sistema judaico de religión. Todo ese sistema no tenía significado sin la muerte de Cristo. Los judíos rechazan a Cristo, y por lo tanto para ellos todo su sistema de religión es indefinido, inexplicable e incierto. Atribuyen tanta importancia a caducas ceremonias de símbolos que se cumplieron o se encontraron con su realidad simbolizada, como se la dan a la ley de los Diez Mandamientos, la cual no es una sombra sino una realidad tan perdurable como el trono de Jehová. La muerte de Cristo ensalza el sistema judío de símbolos y ceremonias, mostrando que habían sido señaladas por Dios y con el propósito de conservar viva la fe en los corazones de su pueblo (RH 6-5-1875).

“El pueblo a quien Dios había llamado para ser columna y base de la verdad, había llegado a ser representante de Satanás. Hacía la obra que éste deseaba que hiciese, y seguía una conducta que representaba falsamente el carácter de Dios y le hacía considerar por el mundo como un tirano. Los mismos sacerdotes que servían en el templo habían perdido de vista el significado del servicio que cumplían. Habían dejado de mirar más allá del símbolo, a lo que significaba. Al presentar las ofrendas de los sacrificios, eran como actores de una pieza de teatro. Los ritos que Dios mismo había ordenado eran trocados en medios de cegar la mente y endurecer el corazón. Dios no podía hacer ya más nada para el hombre por medio de ellos. Todo el sistema debía ser desechado.” {DTG 27.1}

“The people whom God had called to be the pillar andground of the truth had become representatives of Satan.They were doing the work that he desired them to do, taking a course to misrepresent the character of God, andcause the world to look upon Him as a tyrant. The verypriests who ministered in the temple had lost sight of thesignificance of the service they performed. They hadceased to look beyond the symbol to the thing signified. Inpresenting the sacrificial offerings they were as actors in aplay. The ordinances which God Himself had appointedwere made the means of blinding the mind and hardeningthe heart. God could do no more for man through thesechannels. The whole system must be swept away.” The Desire of Ages p. 36

Hechos 15:1-21 Reina-Valera Antigua (RVA)
15 ENTONCES algunos que venían de Judea enseñaban á los hermanos: Que si no os circuncidáis conforme al rito de Moisés, no podéis ser salvos.
2 Así que, suscitada una disensión y contienda no pequeña á Pablo y á Bernabé contra ellos, determinaron que subiesen Pablo y Bernabé á Jerusalem, y algunos otros de ellos, á los apóstoles y á los ancianos, sobre esta cuestión.
3 Ellos, pues, habiendo sido acompañados de la iglesia, pasaron por la Fenicia y Samaria, contando la conversión de los Gentiles; y daban gran gozo á todos los hermanos.
4 Y llegados á Jerusalem, fueron recibidos de la iglesia y de los apóstoles y de los ancianos: y refirieron todas las cosas que Dios había hecho con ellos.
5 Mas algunos de la secta de los Fariseos, que habían creído, se levantaron, diciendo: Que es menester circuncidarlos, y mandarles que guarden la ley de Moisés.
6 Y se juntaron los apóstoles y los ancianos para conocer de este negocio.
7 Y habiendo habido grande contienda, levantándose Pedro, les dijo: Varones hermanos, vosotros sabéis cómo ya hace algún tiempo que Dios escogió que los Gentiles oyesen por mi boca la palabra del evangelio, y creyesen.
8 Y Dios, que conoce los corazones, les dió testimonio, dándoles el Espíritu Santo también como á nosotros;
9 Y ninguna diferencia hizo entre nosotros y ellos, purificando con la fe sus corazones.
10 Ahora pues, ¿por qué tentáis á Dios, poniendo sobre la cerviz de los discípulos yugo, que ni nuestros padres ni nosotros hemos podido llevar?
11 Antes por la gracia del Señor Jesús creemos que seremos salvos, como también ellos.
12 Entonces toda la multitud calló, y oyeron á Bernabé y á Pablo, que contaban cuán grandes maravillas y señales Dios había hecho por ellos entre los Gentiles.
13 Y después que hubieron callado, Jacobo respondió, diciendo: Varones hermanos, oidme:
14 Simón ha contado cómo Dios primero visitó á los Gentiles, para tomar de ellos pueblo para su nombre;
15 Y con esto concuerdan las palabras de los profetas, como está escrito:
16 Después de esto volveré Y restauraré la habitación de David, que estaba caída; Y repararé sus ruinas, Y la volveré á levantar;
17 Para que el resto de los hombres busque al Señor, Y todos los Gentiles, sobre los cuales es llamado mi nombre, Dice el Señor, que hace todas estas cosas.
18 Conocidas son á Dios desde el siglo todas sus obras.
19 Por lo cual yo juzgo, que los que de los Gentiles se convierten á Dios, no han de ser inquietados;
20 Sino escribirles que se aparten de las contaminaciones de los ídolos, y de fornicación, y de ahogado, y de sangre.
21 Porque Moisés desde los tiempos antiguos tiene en cada ciudad quien le predique en las sinagogas, donde es leído cada sábado.

Efesios 2:11-22 Reina-Valera Antigua (RVA)
11 Por tanto, acordaos que en otro tiempo vosotros los Gentiles en la carne, que erais llamados incircuncisión por la que se llama circuncisión, hecha con mano en la carne;
12 Que en aquel tiempo estabais sin Cristo, alejados de la república de Israel, y extranjeros á los pactos de la promesa, sin esperanza y sin Dios en el mundo.
13 Mas ahora en Cristo Jesús, vosotros que en otro tiempo estabais lejos, habéis sido hechos cercanos por la sangre de Cristo.
14 Porque él es nuestra paz, que de ambos hizo uno, derribando la pared intermedia de separación;
15 Dirimiendo en su carne las enemistades, la ley de los mandamientos en orden á ritos, para edificar en sí mismo los dos en un nuevo hombre, haciendo la paz,
16 Y reconciliar por la cruz con Dios á ambos en un mismo cuerpo, matando en ella las enemistades.
17 Y vino, y anunció la paz á vosotros que estabais lejos, y á los que estaban cerca:
18 Que por él los unos y los otros tenemos entrada por un mismo Espíritu al Padre.
19 Así que ya no sois extranjeros ni advenedizos, sino juntamente ciudadanos con los santos, y domésticos de Dios;
20 Edificados sobre el fundamento de los apóstoles y profetas, siendo la principal piedra del ángulo Jesucristo mismo;
21 En el cual, compaginado todo el edificio, va creciendo para ser un templo santo en el Señor:
22 En el cual vosotros también sois juntamente edificados, para morada de Dios en Espíritu.

Gálatas 2:11-14 Reina-Valera Antigua (RVA)
11 Empero viniendo Pedro á Antioquía, le resistí en la cara, porque era de condenar.
12 Porque antes que viniesen unos de parte de Jacobo, comía con los Gentiles; mas después que vinieron, se retraía y apartaba, teniendo miedo de los que eran de la circuncisión.
13 Y á su disimulación consentían también los otros Judíos; de tal manera que aun Bernabé fué también llevado de ellos en su simulación.
14 Mas cuando vi que no andaban derechamente conforme á la verdad del evangelio, dije á Pedro delante de todos: Si tú, siendo Judío, vives como los Gentiles y no como Judío, ¿por qué constriñes á los Gentiles á judaizar?

Romanos 9:1-8 Reina-Valera Antigua (RVA)
9 VERDAD digo en Cristo, no miento, dándome testimonio mi conciencia en el Espíritu Santo,
2 Que tengo gran tristeza y continuo dolor en mi corazón.
3 Porque deseara yo mismo ser apartado de Cristo por mis hermanos, los que son mis parientes según la carne;
4 Que son israelitas, de los cuales es la adopción, y la gloria, y el pacto, y la data de la ley, y el culto, y las promesas;
5 Cuyos son los padres, y de los cuales es Cristo según la carne, el cual es Dios sobre todas las cosas, bendito por los siglos. Amén.
6 No empero que la palabra de Dios haya faltado: porque no todos los que son de Israel son Israelitas;
7 Ni por ser simiente de Abraham, son todos hijos; mas: En Isaac te será llamada simiente.
8 Quiere decir: No los que son hijos de la carne, éstos son los hijos de Dios; mas los que son hijos de la promesa, son contados en la generación.

Gálatas 4:21-26 Reina-Valera Antigua (RVA)
21 Decidme, los que queréis estar debajo de la ley, ¿no habéis oído la ley?
22 Porque escrito está que Abraham tuvo dos hijos; uno de la sierva, el otro de la libre.
23 Mas el de la sierva nació según la carne; pero el de la libre nació por la promesa.
24 Las cuales cosas son dichas por alegoría: porque estas mujeres son los dos pactos; el uno ciertamente del monte Sinaí, el cual engendró para servidumbre, que es Agar.
25 Porque Agar ó Sinaí es un monte de Arabia, el cual es conjunto á la que ahora es Jerusalem, la cual sirve con sus hijos.
26 Mas la Jerusalem de arriba libre es; la cual es la madre de todos nosotros.

Hebreos 8:1-6 Reina-Valera Antigua (RVA)
8 ASI que, la suma acerca de lo dicho es: Tenemos tal pontífice que se asentó á la diestra del trono de la Majestad en los cielos;
2 Ministro del santuario, y de aquel verdadero tabernáculo que el Señor asentó, y no hombre.
3 Porque todo pontífice es puesto para ofrecer presentes y sacrificios; por lo cual es necesario que también éste tuviese algo que ofrecer.
4 Así que, si estuviese sobre la tierra, ni aun sería sacerdote, habiendo aún los sacerdotes que ofrecen los presentes según la ley;
5 Los cuales sirven de bosquejo y sombra de las cosas celestiales, como fué respondido á Moisés cuando había de acabar el tabernáculo: Mira, dice, haz todas las cosas conforme al dechado que te ha sido mostrado en el monte.
6 Mas ahora tanto mejor ministerio es el suyo, cuanto es mediador de un mejor pacto, el cual ha sido formado sobre mejores promesas.

Colosenses 2:14-16 Reina-Valera Antigua (RVA)
14 Rayendo la cédula de los ritos que nos era contraria, que era contra nosotros, quitándola de en medio y enclavándola en la cruz;
15 Y despojando los principados y las potestades, sacólos á la vergüenza en público, triunfando de ellos en sí mismo.
16 Por tanto, nadie os juzgue en comida, ó en bebida, ó en parte de día de fiesta, ó de nueva luna, ó de sábados:

2 Corintios 3:12-15 Reina-Valera Antigua (RVA)
12 Así que, teniendo tal esperanza, hablamos con mucha confianza;
13 Y no como Moisés, que ponía un velo sobre su faz, para que los hijos de Israel no pusiesen los ojos en el fin de lo que había de ser abolido.
14 Empero los sentidos de ellos se embotaron; porque hasta el día de hoy les queda el mismo velo no descubierto en la lección del antiguo testamento, el cual por Cristo es quitado.
15 Y aun hasta el día de hoy, cuando Moisés es leído, el velo está puesto sobre el corazón de ellos.

2 Corintios 3:16 Reina-Valera Antigua (RVA)
16 Mas cuando se convirtieren al Señor, el velo se quitará.

“Cristo se hallaba en el punto de transición entre dos sistemas y sus dos grandes fiestas respectivas. El, el Cordero inmaculado de Dios, estaba por presentarse como ofrenda por el pecado, y así acabaría con el sistema de figuras y ceremonias que durante cuatro mil años había anunciado su muerte. Mientras comía la pascua con sus discípulos, instituyó en su lugar el rito que había de conmemorar su gran sacrificio. La fiesta nacional de los judíos iba a desaparecer para siempre. El servicio que Cristo establecía había de ser observado por sus discípulos en todos los países y a través de todos los siglos.” DTG 608.2

“La salvación de los hombres depende de una aplicación continua en sus corazones de la sangre purificadora de Cristo. Por lo tanto, la cena del Señor no debería ser celebrada sólo ocasionalmente o anualmente, sino con más frecuencia que la pascua anual. Este solemne rito conmemora un acontecimiento mucho mayor que la liberación de los hijos de Israel de Egipto. Esa liberación simbolizaba la gran expiación que Cristo hizo con el sacrificio de su propia vida para la liberación final de su pueblo.”—Comentario Bíblico Adventista 6:1090. MPa 196.1

Christ was standing at the point of transition between two economies and their two great festivals. He, the spotless Lamb of God, was about to present Himself as a sin offering, that He would thus bring to an end the system of types and ceremonies that for four thousand years had pointed to His death. As He ate the Passover with His disciples, He instituted in its place the service that was to be the memorial of His great sacrifice. The national festival of the Jews was to pass away forever. The service which Christ established was to be observed by His followers in all lands and through all ages. [DA 652]

The salvation of men depends upon a continual application to their hearts of the cleansing blood of Christ. Therefore, the Lord’s Supper was not to be observed only occasionally or yearly, but more frequently than the annual passover. This solemn ordinance commemorates a far greater event than the deliverance of the children of Israel from Egypt. That deliverance was typical of the great atonement which Christ made by the sacrifice of His own life for the final deliverance of His people (Spiritual Gifts 3:228). 6BC 1090.9

Comentario mio: Hay otra cita donde EGW compara los congresos campestres con la fiesta de los tabernáculos. Y abajo pueden leer la fecha, que incluye el mes en que fue escrito. Nadie ponga palabras en mi boca como que estoy estorbando las reuniones o santas convocaciones, o dias de ayuno y/o consagración, porque eso no es lo que estoy diciendo. Lo que digo es que no he podido encontrar un énfasis en los escritos de EGW para dar a entender que debemos guardar las fiestas como lo hacia el pueblo de Israel en esos días específicos que incluía sábados ceremoniales. Aqui va la cita:

“Las fuerzas de los enemigos se están fortaleciendo, y como pueblo se nos tergiversa. ¿No uniremos nuestras fuerzas y vendremos a la fiesta de los tabernáculos? No tratemos este asunto como uno de poca importancia, sino que el ejército del Señor esté en el terreno para representar la obra y la causa de Dios en Australia. Que nadie alegue una excusa en un momento así. Una de las razones por las que hemos designado que el congreso campestre se celebre en Melbourne, es que queremos que la gente de esa zona pueda familiarizarse con nuestras doctrinas y obras. Queremos que sepan lo que somos y lo que creemos. Que cada uno ore, y haga de Dios su confianza. Los que se endurecen con prejuicios tienen que escuchar el mensaje de amonestación para este tiempo. Tenemos que encontrar nuestro camino hacia los corazones de la gente. Por lo tanto, vengan al congreso campestre, aunque tengan que hacer un sacrificio para hacerlo, y el Señor bendecirá sus esfuerzos de honrar su causa y avanzar en su obra.”— Bible Echo and Signs of the Times [Eco de la Biblia y señales de los tiempos], 8 de diciembre de 1893.

(In english:) “The forces of the enemies are strengthening, and as a people we are misrepresented; but shall we not gather our forces together, and come up to the feast of tabernacles? Let us not treat this matter as one of little importance, but let the army of the Lord be on the ground to represent the work and cause of God in Australia. Let no one plead an excuse at such a time. One of the reasons why we have appointed the camp-meeting to be held at Melbourne, is that we desire the people of that vicinity to become acquainted with our doctrines and works. We want them to know what we are, and what we believe. Let every one pray, and make God his trust. Those who are barricaded with prejudice must hear the warning message for this time. We must find our way to the hearts of the people. Therefore come to the camp-meeting, even though you have to make a sacrifice to do so, and the Lord will bless your efforts to honour his cause and advance his work.” (Bible Echo and Signs of the Times, Dec. 8, 1893.)

“The first Australian camp meeting among us as a people is about to take place, and I would urge you all to be present. This meeting will mark a new era in the history of the work of God in this field, and it is important that every member of our churches should be at the camp meeting. The enemies of truth are many, and though our numbers are few, we should present as good a front as possible. Individually you need the benefits of the meeting, and God calls upon you to number [as] one in the ranks of truth.” {Lt7-1893.1} (November 1893 {Lt7-1893}. This letter is published in entirety in BEcho 12/08/1893. {Lt7-1893})

Alguno dirá : “ese fue el anuncio pero la fecha del camp-meeting fue el dia de cabañas”, pues mire las siguientes imagenes de Bible Echo de Dic 8, y Dic 15, 1893 respectivamente:

Todos podemos aportar para que tengamos mas luz. Todos somos invitados a ser parte del cuerpo de Cristo y cada cual tiene una medida de luz que ayuda a completarnos los unos a los otros. Hoy puede aportar alguien, otro dia puede aportar otra persona. No somos es indispensables. Nuestra suficiencia está en Cristo. Amen.

(pd : No descarto la enseñanzas que hay en las fiestas de Jehová, asi como una brújula de eventos. En cuanto a la ley moral del Creador, los 10 mandamientos, eso es eterno, y su sello, el Sábado, es uno solo, el séptimo dia; eso no tiene discusión aqui. El falso sabado, el domingo, es la marca de rebeldía al Creador que será impuesta por el hombre de pecado junto con los reyes de la tierra.)

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Material complementario siguiente, solamente para completar el estudio de arriba, decidido hoy 17 de diciembre de 2020:

El Deseado de Todas las Gentes-Capítulo 5—La dedicación

Este capítulo que compartiré a continuación tiene el propósito de que el pueblo de Dios pueda tener evidencias que traten, no solamente de la misión de Cristo, y sus enseñanzas, sino que puedan proveerse de el conocimiento acerca de enseñanzas que puedan estar soplando actualmente. En este caso, el asunto de los primogénitos, si es o no un asunto a imponerse a las personas actualmente. O sea, si tuvo o no tuvo ya su cumplimiento en el pasado.

Voy a resaltar en negrita (Bold) lo que entienda que debe ser resaltado.

El Deseado de Todas las Gentes, Page 34
Capítulo 5—La dedicación

Este capítulo está basado en Lucas 2:21-38. DTG 34

Como cuarenta días después del nacimiento de Jesús, José y María le llevaron a Jerusalén, para presentarle al Señor y ofrecer sacrificio. Ello estaba de acuerdo con la ley judaica, y como substituto del hombre, Jesús debía conformarse a la ley en todo detalle. Ya había sido sometido al rito de la circuncisión, en señal de su obediencia a la ley. DTG 34.1

Como ofrenda a favor de la madre, la ley exigía un cordero de un año como holocausto, y un pichón de paloma como ofrenda por el pecado. Pero la ley estatuía que si los padres eran demasiado pobres para traer un cordero, podía aceptarse un par de tórtolas o de pichones de palomas, uno para holocausto y el otro como ofrenda por el pecado. DTG 34.2

Las ofrendas presentadas al Señor debían ser sin mácula. Estas ofrendas representaban a Cristo, y por ello es evidente que Jesús mismo estaba exento de toda deformidad física. Era el “cordero sin mancha y sin contaminación.”1 Su organismo físico no era afeado por defecto alguno; su cuerpo era sano y fuerte. Y durante toda su vida vivió en conformidad con las leyes de la naturaleza. Tanto física como espiritualmente, era un ejemplo de lo que Dios quería que fuese toda la humanidad mediante la obediencia a sus leyes. DTG 34.3

La dedicación de los primogénitos se remontaba a los primeros tiempos. Dios había prometido el Primogénito del cielo para salvar al pecador. Este don debía ser reconocido en toda familia por la consagración del primer hijo. Había de ser dedicado al sacerdocio, como representante de Cristo entre los hombres. DTG 34.4

Cuando Israel fué librado de Egipto, la dedicación de los primogénitos fué ordenada de nuevo. Mientras los hijos de Israel servían a los egipcios, el Señor indicó a Moisés que fuera al rey de Egipto y le dijera: “Jehová ha dicho así: Israel es mi hijo, mi primogénito. Ya te he dicho que dejes ir a mi hijo para que me sirva, mas no has querido dejarlo ir: he aquí yo voy a matar a tu hijo, tu primogénito.”2 DTG 34.5

Moisés dió su mensaje; pero la respuesta del orgulloso monarca fué: “¿Quién es Jehová, para que yo oiga su voz y deje ir a Israel? Yo no conozco a Jehová, ni tampoco dejaré ir a Israel.”3 Jehová obró en favor de su pueblo mediante señales y prodigios, y envió terribles juicios sobre el faraón. Por fin el ángel destructor recibió la orden de matar a los primogénitos de hombres y animales de entre los egipcios. A fin de que fuesen perdonados, los israelitas recibieron la indicación de rociar sus dinteles con la sangre de un cordero inmolado. Cada casa había de ser señalada, a fin de que cuando pasase el ángel en su misión de muerte, omitiera los hogares de los israelitas. DTG 35.1

Después de enviar este castigo sobre Egipto, Jehová dijo a Moisés: “Santifícame todo primogénito, … así de los hombres como de los animales: mío es.” “Porque … desde el día que yo maté todos los primogénitos en la tierra de Egipto, yo santifiqué a mí todos los primogénitos en Israel, así de hombres como de animales: míos serán: Yo Jehová.”4 Una vez establecido el servicio del tabernáculo, el Señor eligió a la tribu de Leví en lugar de los primogénitos de todo Israel, para que sirviese en su santuario. Pero debía seguir considerándose a los primogénitos como propiedad del Señor, y debían ser redimidos por rescate. DTG 35.2

Así que la ley de presentar a los primogénitos era muy significativa. Al par que conmemoraba el maravilloso libramiento de los hijos de Israel por el Señor, prefiguraba una liberación mayor que realizaría el unigénito Hijo de Dios. Así como la sangre rociada sobre los dinteles había salvado a los primogénitos de Israel, tiene la sangre de Cristo poder para salvar al mundo. DTG 35.3

¡Cuánto significado tenía, pues, la presentación de Cristo! Mas el sacerdote no vió a través del velo; no leyó el misterio que encubría. La presentación de los niños era escena común. Día tras día, el sacerdote recibía el precio del rescate al ser presentados los niños a Jehová. Día tras día cumplía con la rutina de su trabajo, casi sin prestar atención a padres o niños, a menos que notase algún indicio de riqueza o de alta posición social en los padres. José y María eran pobres; y cuando vinieron con el niño, el sacerdote no vió sino a un hombre y una mujer vestidos como los galileos, y con las ropas más humildes. No había en su aspecto nada que atrajese la atención, y presentaban tan sólo la ofrenda de las clases más pobres. DTG 35.4

El sacerdote cumplió la ceremonia oficial. Tomó al niño en sus brazos, y le sostuvo delante del altar. Después de devolverlo a su madre, inscribió el nombre “Jesús” en el rollo de los primogénitos. No sospechó, al tener al niñito en sus brazos, que se trataba de la Majestad del Cielo, el Rey de Gloria. No pensó que ese niño era Aquel de quien Moisés escribiera: “El Señor vuestro Dios os levantará profeta de vuestros hermanos, como yo; a él oiréis en todas las cosas que os hablare.”5 No pensó que ese niño era Aquel cuya gloria Moisés había pedido ver. Pero el que estaba en los brazos del sacerdote era mayor que Moisés; y cuando dicho sacerdote registró el nombre del niño, registró el nombre del que era el fundamento de toda la economía judaica. Este nombre había de ser su sentencia de muerte; pues el sistema de sacrificios y ofrendas envejecía; el tipo había llegado casi a su prototipo, la sombra a su substancia. DTG 36.1

La presencia visible de Dios se había apartado del santuario, mas en el niño de Belén estaba velada la gloria ante la cual los ángeles se postran. Este niño inconsciente era la Simiente prometida, señalada por el primer altar erigido ante la puerta del Edén. Era Shiloh, el pacificador. Era Aquel que se presentara a Moisés como el YO SOY. Era Aquel que, en la columna de nube y de fuego, había guiado a Israel. Era Aquel, que de antiguo predijeran los videntes. Era el Deseado de todas las gentes, la Raíz, la Posteridad de David, la brillante Estrella de la Mañana. El nombre de aquel niñito impotente, inscrito en el registro de Israel como Hermano nuestro, era la esperanza de la humanidad caída. El niño por quien se pagara el rescate era Aquel que había de pagar la redención de los pecados del mundo entero. Era el verdadero “gran sacerdote sobre la casa de Dios,” la cabeza de “un sacerdocio inmutable,” el intercesor “a la diestra de la Majestad en las alturas.”6 DTG 36.2

Las cosas espirituales se disciernen espiritualmente. En el templo, el Hijo de Dios fué dedicado a la obra que había venido a hacer. El sacerdote le miró como a cualquier otro niño. Pero aunque él no vió ni sintió nada insólito, el acto de Dios al dar a su Hijo al mundo no pasó inadvertido. Esta ocasión no pasó sin algún reconocimiento del Cristo. “Había un hombre en Jerusalem, llamado Simeón, y este hombre, justo y pío, esperaba la consolación de Israel: y el Espíritu Santo era sobre él. Y había recibido respuesta del Espíritu Santo, que no vería la muerte antes que viese al Cristo del Señor.” DTG 36.3

Al entrar Simeón en el templo, vió a una familia que presentaba su primogénito al sacerdote. Su aspecto indicaba pobreza; pero Simeón comprendió las advertencias del Espíritu, y tuvo la profunda impresión de que el niño presentado al Señor era la Consolación de Israel, Aquel a quien tanto había deseado ver. Para el sacerdote asombrado, Simeón era un hombre arrobado en éxtasis. El niño había sido devuelto a María, y él lo tomó en sus brazos y lo presentó a Dios, mientras que inundaba su alma un gozo que nunca sintió antes. Mientras elevaba al Niño Salvador hacia el cielo, exclamó: “Ahora despides, Señor, a tu siervo, conforme a tu palabra, en paz; porque han visto mis ojos tu salvación, la cual has aparejado en presencia de todos los pueblos; luz para ser revelada a los Gentiles, y la gloria de tu pueblo Israel.” DTG 37.1

El espíritu de profecía estaba sobre este hombre de Dios, y mientras que José y María permanecían allí, admirados de sus palabras, los bendijo, y dijo a María: “He aquí, éste es puesto para caída y para levantamiento de muchos en Israel; y para señal a la que será contradicho [blanco de contradicción, V.M.]; y una espada traspasará tu alma de ti misma, para que sean manifestados los pensamientos de muchos corazones.” DTG 37.2

También Ana la profetisa vino y confirmó el testimonio de Simeón acerca de Cristo. Mientras hablaba Simeón, el rostro de ella se iluminó con la gloria de Dios, y expresó su sentido agradecimiento por habérsele permitido contemplar a Cristo el Señor. DTG 37.3

Estos humildes adoradores no habían estudiado las profecías en vano. Pero los que ocupaban los puestos de gobernantes y sacerdotes en Israel, aunque habían tenido delante de sí los preciosos oráculos proféticos, no andaban en el camino del Señor, y sus ojos no estaban abiertos para contemplar la Luz de la vida. DTG 37.4

Así sucede todavía. Pasan inadvertidos para los dirigentes religiosos y para los que adoran en la casa de Dios, acontecimientos en los cuales se concentra la atención de todo el cielo. Los hombres reconocen a Cristo en la historia mientras se apartan del Cristo viviente. El Cristo que en su Palabra invita a la abnegación, el que está en los pobres y dolientes que suplican ayuda, en la causa justa que entraña pobreza, trabajos y oprobio, no es recibido más ávidamente hoy que hace mil ochocientos años. DTG 38.1

María reflexionó en la amplia y profunda profecía de Simeón. Mientras miraba al niño que tenía en sus brazos, y recordaba las palabras de los pastores de Belén, rebosaba de gozo agradecido y alegre esperanza. Las palabras de Simeón le recordaban las declaraciones proféticas de Isaías: “Saldrá una vara del tronco de Isaí, y un vástago retoñará de sus raíces. Y reposará sobre él el espíritu de Jehová; espíritu de sabiduría y de inteligencia, espíritu de consejo y de fortaleza, espíritu de conocimiento y de temor de Jehová…. Y será la justicia cinto de sus lomos, y la fidelidad ceñidor de sus riñones.” “El pueblo que andaba en tinieblas vió gran luz: los que moraban en tierra de sombra de muerte, luz resplandeció sobre ellos…. Porque un niño nos es nacido, hijo nos es dado; y el principado sobre su hombro: y llamaráse su nombre Admirable, Consejero, Dios fuerte, Padre eterno, Príncipe de paz.”7 DTG 38.2

Sin embargo, María no entendía la misión de Cristo. En su profecía, Simeón lo había denominado luz que iba a ser revelada a los gentiles, y gloria de Israel. Así también los ángeles habían anunciado el nacimiento de Cristo como nuevas de gozo para todos los pueblos. Dios estaba tratando de corregir el estrecho concepto de los judíos respecto de la obra del Mesías. Deseaba que le contemplasen, no sólo como el libertador de Israel, sino como Redentor del mundo. Pero debían transcurrir muchos años antes de que la madre de Jesús comprendiese la misión de él. DTG 38.3

María esperaba el reinado del Mesías en el trono de David, pero no veía el bautismo de sufrimiento por cuyo medio debía ganarlo. Simeón reveló el hecho de que el Mesías no iba a encontrar una senda expedita por el mundo. En las palabras dirigidas a María: “Una espada traspasará tu alma,” Dios, en su misericordia, dió a conocer a la madre de Jesús la angustia que por él ya había empezado a sufrir. DTG 38.4

“He aquí—había dicho Simeón,—éste es puesto para caída y para levantamiento de muchos en Israel; y para señal a la que será contradicho.” Deben caer los que quieren volverse a levantar. Debemos caer sobre la Roca y ser quebrantados, antes que podamos ser levantados en Cristo. El yo debe ser destronado, el orgullo debe ser humillado, si queremos conocer la gloria del reino espiritual. Los judíos no querían aceptar la honra que se alcanza por la humillación. Por lo tanto, no quisieron recibir a su Redentor. Fué una señal contradicha. DTG 39.1

“Para que sean manifestados los pensamientos de muchos corazones.” A la luz de la vida del Salvador, el corazón de cada uno, aun desde el Creador hasta el príncipe de las tinieblas, será revelado. Satanás presentaba a Dios como un ser egoísta y opresor, que lo pedía todo y no daba nada, que exigía el servicio de sus criaturas para su propia gloria, sin hacer ningún sacrificio para su bien. Pero el don de Cristo revela el corazón del Padre. Testifica que los pensamientos de Dios hacia nosotros son “pensamientos de paz, y no de mal.”8 Declara que aunque el odio que Dios siente por el pecado es tan fuerte como la muerte, su amor hacia el pecador es más fuerte que la muerte. Habiendo emprendido nuestra redención, no escatimará nada, por mucho que le cueste, de lo que sea necesario para la terminación de su obra. No se retiene ninguna verdad esencial para nuestra salvación, no se omite ningún milagro de misericordia, no se deja sin empleo ningún agente divino. Se acumula un favor sobre otro, una dádiva sobre otra. Todo el tesoro del cielo está abierto a aquellos a quienes él trata de salvar. Habiendo reunido las riquezas del universo, y abierto los recursos de la potencia infinita, lo entrega todo en las manos de Cristo y dice: Todas estas cosas son para el hombre. Usalas para convencerlo de que no hay mayor amor que el mío en la tierra o en el cielo. Amándome hallará su mayor felicidad. DTG 39.2

En la cruz del Calvario, el amor y el egoísmo se encontraron frente a frente. Allí fué hecha su manifestación culminante. Cristo había vivido tan sólo para consolar y bendecir, y al darle muerte, Satanás manifestó la perversidad de su odio contra Dios. Hizo evidente que el propósito verdadero de su rebelión era destronar a Dios, y destruir a Aquel por quien el amor de Dios se manifestaba. DTG 39.3

Por la vida y la muerte de Cristo, los pensamientos de los hombres son puestos en evidencia. Desde el pesebre hasta la cruz, la vida de Jesús fué una vocación de entrega de sí mismo, y de participación en los sufrimientos. Reveló los propósitos de los hombres. Jesús vino con la verdad del cielo, y todos los que escucharon la voz del Espíritu Santo fueron atraídos a él. Los que se adoraban a sí mismos pertenecían al reino de Satanás. En su actitud hacia Cristo, todos iban a demostrar en qué lado estaban. Y así cada uno pronuncia juicio sobre sí mismo. DTG 40.1

En el día del juicio final, cada alma perdida comprenderá la naturaleza de su propio rechazamiento de la verdad. Se presentará la cruz y toda mente que fué cegada por la transgresión verá su verdadero significado. Ante la visión del Calvario con su Víctima misteriosa, los pecadores quedarán condenados. Toda excusa mentirosa quedará anulada. La apostasía humana aparecerá en su odioso carácter. Los hombres verán lo que fué su elección. Toda cuestión de verdad y error en la larga controversia quedará entonces aclarada. A juicio del universo, Dios quedará libre de toda culpa por la existencia o continuación del mal. Se demostrará que los decretos divinos no son accesorios al pecado. No había defecto en el gobierno de Dios, ni causa de desafecto. Cuando los pensamientos de todos los corazones sean revelados, tanto los leales como los rebeldes se unirán para declarar: “Justos y verdaderos son tus caminos, Rey de los santos. ¿Quién no te temerá, oh Señor, y engrandecerá tu nombre? … Porque tus juicios son manifestados.”9 DTG 40.2

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Espacio para citas adicionales según se añadan posteriormente

Además, tanto el primogénito de los hombres como el de las bestias, había de ser del Señor, si bien podía ser redimido mediante un rescate con el cual reconocian que, al perecer los primogénitos de Egipto, los de Israel, que fueron guardados bondadosamente, habrían sufrido la misma suerte de no haber sido por el sacrificio expiatorio. “Mío es todo primogénito—declaró el Señor;—desde el día que yo maté todos los primogénitos en la tierra de Egipto, yo santifiqué a mí todos los primogénitos en Israel, así de hombres como de animales: míos serán.” Números 3:13. Después de la institución del culto en el tabernáculo, el Señor escogió para sí la tribu de Leví, para la obra del santuario, en vez de los primogénitos de Israel. Dijo: “Me son a mí dados los Levitas de entre los hijos de Israel, … helos tomado para mí en lugar de los primogénitos de todos los hijos de Israel.” Números 8:16. Sin embargo, todo el pueblo debía pagar, en reconocimiento de la gracia de Dios, un precio por el rescate del primogénito. Números 18:15, 16. PP54 281.1

Está escrito de Enoc que vivió sesenta y cinco años y engendró un hijo; después caminó con Dios trescientos años. Durante los primeros años, Enoc amó y temió a Dios, y observó sus mandamientos. Pero luego del nacimiento de su primogénito alcanzó una experiencia más elevada; fue conducido a una relación más estrecha con Dios. Cuando conoció el amor de su hijo por él y su sencilla confianza en la protección paterna; cuando percibió la ternura y el anhelo profundo de su propio corazón por aquel hijo primogénito, aprendió una preciosa lección acerca del maravilloso amor de Dios por el hombre manifestado en el don de su Hijo y de la confianza que los hijos de Dios puedan depositar en su Padre celestial. El amor de Dios, infinito e insondable, manifestado por medio de Cristo, llegó a ser el tema de su meditación constante. Con todo el fervor de su alma buscó manifestar ese amor hacia quienes lo rodeaban… RJ 312.4

El pago del diezmo no era sino una parte del plan de Dios para el sostén de su servicio. Se especificaban divinamente numerosas dádivas y ofrendas. Bajo el sistema judío, se le enseñaba al pueblo a abrigar un espíritu de liberalidad, tanto en el sostén de la causa de Dios, como en la provisión de las necesidades de los pobres. En ocasiones especiales había ofrendas voluntarias. En ocasión de la cosecha y la vendimia, se consagraban como ofrenda para el Señor los primeros frutos del campo: el trigo, el vino y el aceite. Los rebuscos y las esquinas del campo se reservaban para los pobres. Las primicias de la lana cuando se trasquilaban las ovejas, y del grano cuando se trillaba el trigo, se apartaban para Dios. Así también se hacía con el primogénito de todos los animales. Se pagaba un rescate por el primogénito de toda familia humana. Los primeros frutos debían presentarse delante del Señor en el santuario, y se dedicaban al uso de los sacerdotes. HAp 271.2

Por este sistema de benevolencia, el Señor trataba de enseñar a Israel que en todas las cosas él debía ser el primero. Así se les recordaba que él era el propietario de sus campos, sus rebaños y sus ganados; que era él quien enviaba la luz del sol y la lluvia que hacían crecer y madurar la sementera. Todas las cosas que ellos poseían eran de él. Ellos no eran sino sus mayordomos. HAp 271.3

No es propósito de Dios que los cristianos, cuyos privilegios exceden por mucho a los de la nación judía, den menos liberalmente que los judíos. “A cualquiera que fué dado mucho—declaró el Salvador,—mucho será vuelto a demandar de él.” Lucas 12:48. La liberalidad que se requería de los hebreos era en gran parte para beneficio de su propia nación; hoy la obra de Dios abarca toda la tierra. Cristo confió los tesoros del Evangelio a las manos de sus seguidores, y les impuso la responsabilidad de dar las alegres nuevas de la salvación al mundo. Nuestras obligaciones son por cierto mucho mayores que las del antiguo Israel. HAp 272.1

A medida que la obra de Dios se extienda, se pedirá ayuda más y más frecuentemente. Para que estas peticiones puedan atenderse, los cristianos deben prestar atención al mandato: “Traed todos los diezmos al alfolí, y haya alimento en mi casa.” Malaquías 3:10. Si los profesos cristianos fueran fieles en traer a Dios sus diezmos y ofrendas, su tesorería estaría llena. No habría entonces que recurrir a exposiciones, loterías, o excursiones de placer para asegurar fondos para el sostén del Evangelio. HAp 272.2

Éxodo 13:12-14 Reina-Valera Antigua (RVA)
12 Harás pasar á Jehová todo lo que abriere la matriz, asimismo todo primerizo que abriere la matriz de tus animales: los machos serán de Jehová.
13 Mas todo primogénito de asno redimirás con un cordero; y si no lo redimieres, le degollarás: asimismo redimirás todo humano primogénito de tus hijos.
14 Y cuando mañana te preguntare tu hijo, diciendo: ¿Qué es esto? decirle has: Jehová nos sacó con mano fuerte de Egipto, de casa de servidumbre;

Colosenses 1:12-18 Reina-Valera Antigua (RVA)
12 Dando gracias al Padre que nos hizo aptos para participar de la suerte de los santos en luz:
13 Que nos ha librado de la potestad de las tinieblas, y trasladado al reino de su amado Hijo;
14 En el cual tenemos redención por su sangre, la remisión de pecados:
15 El cual es la imagen del Dios invisible, el primogénito de toda criatura.
16 Porque por él fueron criadas todas las cosas que están en los cielos, y que están en la tierra, visibles é invisibles; sean tronos, sean dominios, sean principados, sean potestades; todo fué criado por él y para él.
17 Y él es antes de todas las cosas, y por él todas las cosas subsisten:
18 Y él es la cabeza del cuerpo que es la iglesia; él que es el principio, el primogénito de los muertos, para que en todo tenga el primado.

Romanos 8:29 Reina-Valera Antigua (RVA)
29 Porque á los que antes conoció, también predestinó para que fuesen hechos conformes á la imagen de su Hijo, para que él sea el primogénito entre muchos hermanos;

Éxodo 13:2 Reina-Valera Antigua (RVA)
2 Santifícame todo primogénito, cualquiera que abre matriz entre los hijos de Israel, así de los hombres como de los animales: mío es.

Números 3:13 Reina-Valera Antigua (RVA)
13 Porque mío es todo primogénito; desde el día que yo maté todos los primogénitos en la tierra de Egipto, yo santifiqué á mí todos los primogénitos en Israel, así de hombres como de animales: míos serán: Yo Jehová.

Números 8:17 Reina-Valera Antigua (RVA)
17 Porque mío es todo primogénito en los hijos de Israel, así de hombres como de animales; desde el día que yo herí todo primogénito en la tierra de Egipto, los santifiqué para mí.

Números 18:15 Reina-Valera Antigua (RVA)
15 Todo lo que abriere matriz en toda carne que ofrecerán á Jehová, así de hombres como de animales, será tuyo: mas has de hacer redimir el primogénito del hombre: también harás redimir el primogénito de animal inmundo.

Estos hermanos fueron probados, como lo había sido Adán antes que ellos, para comprobar si habrían de creer y obedecer las palabras de Dios. Conocían el medio provisto para salvar al hombre, y entendían el sistema de ofrendas que Dios había ordenado. Sabían que mediante esas ofrendas podían expresar su fe en el Salvador a quien éstas representaban, y al mismo tiempo reconocer su completa dependencia de él para obtener perdón; y sabían que sometiéndose así al plan divino para su redención, demostraban su obediencia a la voluntad de Dios. Sin derramamiento de sangre no podía haber perdón del pecado; y ellos habían de mostrar su fe en la sangre de Cristo como la expiación prometida ofreciendo en sacrificio las primicias del ganado. Además de esto, debían presentar al Señor los primeros frutos de la tierra, como ofrenda de agradecimiento. PP54 58.2

EL GRAN RESETEO DEL MUNDO versus EL GRAN RESET DE DIOS

Juan 4:19-24 Reina-Valera Antigua (RVA)
19 Dícele la mujer: Señor, paréceme que tú eres profeta.
20 Nuestros padres adoraron en este monte, y vosotros decís que en Jerusalem es el lugar donde es necesario adorar.
21 Dícele Jesús: Mujer, créeme, que la hora viene, cuando ni en este monte, ni en Jerusalem adoraréis al Padre.
22 Vosotros adoráis lo que no sabéis; nosotros adoramos lo que sabemos: porque la salud viene de los Judíos.
23 Mas la hora viene, y ahora es, cuando los verdaderos adoradores adorarán al Padre en espíritu y en verdad; porque también el Padre tales adoradores busca que adoren.
24 Dios es Espíritu; y los que le adoran, en espíritu y en verdad es necesario que adoren.

Juan 3:1-16 Reina-Valera Antigua (RVA)
3 Y HABIA un hombre de los Fariseos que se llamaba Nicodemo, príncipe de los Judíos.
2 Este vino á Jesús de noche, y díjole: Rabbí, sabemos que has venido de Dios por maestro; porque nadie puede hacer estas señales que tú haces, si no fuere Dios con él.
3 Respondió Jesús, y díjole: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere otra vez, no puede ver el reino de Dios.
4 Dícele Nicodemo: ¿Cómo puede el hombre nacer siendo viejo? ¿puede entrar otra vez en el vientre de su madre, y nacer?
5 Respondió Jesús: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de agua y del Espíritu, no puede entrar en el reino de Dios.
6 Lo que es nacido de la carne, carne es; y lo que es nacido del Espíritu, espíritu es.
7 No te maravilles de que te dije: Os es necesario nacer otra vez.
8 El viento de donde quiere sopla, y oyes su sonido; mas ni sabes de dónde viene, ni á dónde vaya: así es todo aquel que es nacido del Espíritu.
9 Respondió Nicodemo, y díjole: ¿Cómo puede esto hacerse?
10 Respondió Jesús, y díjole: ¿Tú eres el maestro de Israel, y no sabes esto?
11 De cierto, de cierto te digo, que lo que sabemos hablamos, y lo que hemos visto, testificamos; y no recibís nuestro testimonio.
12 Si os he dicho cosas terrenas, y no creéis, ¿cómo creeréis si os dijere las celestiales?
13 Y nadie subió al cielo, sino el que descendió del cielo, el Hijo del hombre, que está en el cielo.
14 Y como Moisés levantó la serpiente en el desierto, así es necesario que el Hijo del hombre sea levantado;
15 Para que todo aquel que en él creyere, no se pierda, sino que tenga vida eterna.
16 Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado á su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna.

Isaías 66:15-17 Reina-Valera Antigua (RVA)
15 Porque he aquí que Jehová vendrá con fuego, y sus carros como torbellino, para tornar su ira en furor, y su reprensión en llama de fuego.
16 Porque Jehová juzgará con fuego y con su espada á toda carne: y los muertos de Jehová serán multiplicados.
17 Los que se santifican y los que se purifican en los huertos, unos tras otros, los que comen carne de puerco, y abominación, y ratón; juntamente serán talados, dice Jehová.

Hechos 17:30 Reina-Valera Antigua (RVA)
30 Empero Dios, habiendo disimulado los tiempos de esta ignorancia, ahora denuncia á todos los hombres en todos los lugares que se arrepientan:

Mateo 28:19 Reina-Valera Antigua (RVA)
19 Por tanto, id, y doctrinad á todos los Gentiles, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo:

Se aproxima rápidamente el tiempo cuando el poder de las uniones laborales será muy opresivo. Una vez y otra el Señor ha instruido a los miembros de su pueblo a que saquen sus familias de las ciudades y las lleven al campo, donde puedan cultivar sus propias provisiones, porque en el futuro el problema de comprar y de vender será muy serio. Ahora deberíamos prestar atención a la instrucción que se nos ha dado vez tras vez: Salid de las ciudades e id a los distritos rurales, donde las casas no están apiñadas unas al lado de otras, y donde estaréis libres de la interferencia de los enemigos.—Carta 5, 1904. 2MS 161.1

Los padres pueden obtener casitas en el campo con tierra del cultivo, donde puedan tener huertos y donde puedan cosechar verduras y frutas menudas para reemplazar la carne, que tanto corrompe la sangre que corre por las venas. En tales lugares, los niños no estarán rodeados por las influencias corruptoras de la vida en la ciudad. Dios ayudará a su pueblo a encontrar tales hogares fuera de las ciudades. El Hogar Cristiano Pág. 123

“El partido del domingo se está fortaleciendo en sus pretensiones falsas, y esto significará opresión para los que decidan guardar el sábado del Señor. Debemos ubicarnos en un lugar donde podamos cumplir plenamente con el mandamiento del sábado. El Señor declara: “Seis días trabajarás, y harás toda tu obra; mas el séptimo día es reposo para Jehová tú Dios; no hagas en él obra alguna”. Éxodo 20: 9, 10. Y debemos tener cuidado de no colocarnos en un lugar donde será difícil para nosotros y nuestros hijos observar el sábado.”Si en la providencia de Dios podemos conseguir lugares lejos de las ciudades, el Señor quiere que lo hagamos. Nos esperan tiempos difíciles.”Mensajes Selectos, Tomo 2, Pág. 412

“Conforme con la luz que me fue dada, ruego a la gente a salir de las grandes ciudades. La perversidad de nuestras ciudades aumenta, y resulta más evidente que los que permanezcan innecesariamente en ellas, correrán el peligro de perder sus almas.” Manuscrito 115, 1907

“Las impías ciudades de nuestro mundo serán destruidas. Mediante las catástrofe que ocasionan actualmente la ruina de grandes edificios y de barrios enteros, Dios nos muestra lo que acontecerá en toda la tierra.”Joyas de los Testimonios, Tomo 3, Págs. 114, 115

“En la mañana del viernes pasado, justamente antes de despertar, se me presentó una e s c e n a s u m a m e n t e impresionante. Tuve la sensación de que despertaba del sueño en un lugar que no era mi casa. Desde las ventanas veíauna terrible conflagración. Grandes bolas de fuego caían sobre las casas, y de ellas salían dardos encendidos que volaban en todas direcciones. Era imposible apagar los incendios que se producían, y muchos lugares estaban siendo destruidos. El terror de la gente era indescriptible.” El Evangelismo, Págs. 25, 26

Si los hombres tuviesen la visión del cielo, verían compañías de ángeles poderosos en fuerza estacionados en torno de los que han guardado la palabra de la paciencia de Cristo. Con ternura y simpatía, los ángeles han presenciado la angustia de ellos y han escuchado sus oraciones. Aguardan la orden de su jefe para arrancarlos al peligro. Pero tienen que esperar un poco más. El pueblo de Dios tiene que beber de la copa y ser bautizado con el bautismo. La misma dilación que es tan penosa para ellos, es la mejor respuesta a sus oraciones. Mientras procuran esperar con confianza que el Señor obre, son inducidos a ejercitar su fe, esperanza y paciencia como no lo hicieron durante su experiencia religiosa anterior. Sin embargo, el tiempo de angustia será acortado por amor de los elegidos. “¿Y acaso Dios no defenderá la causa de sus escogidos, que claman a él día y noche? […] Os digo que defenderá su causa presto”. Lucas 18:7, 8 (VM). El fin vendrá más pronto de lo que los hombres esperan. El trigo será recogido y atado en gavillas para el granero de Dios; la cizaña será amarrada en haces para los fuegos destructores. CS 614.1

Los centinelas celestiales, fieles a su cometido, siguen vigilando. Por más que un decreto general haya fijado el tiempo en que los observadores de los mandamientos puedan ser muertos, sus enemigos, en algunos casos, se anticiparán al decreto y tratarán de quitarles la vida antes del tiempo fijado. Pero nadie puede atravesar el cordón de los poderosos guardianes colocados en torno de cada fiel. Algunos son atacados al huir de las ciudades y villas. Pero las espadas levantadas contra ellos se quiebran y caen como si fueran de paja. Otros son defendidos por ángeles en forma de guerreros. CS 614.2

Mateo 24:15-21 Reina-Valera Antigua (RVA)
15 Por tanto, cuando viereis la abominación del asolamiento, que fué dicha por Daniel profeta, que estará en el lugar santo, (el que lee, entienda),
16 Entonces los que están en Judea, huyan á los montes;
17 Y el que sobre el terrado, no descienda á tomar algo de su casa;
18 Y el que en el campo, no vuelva atrás á tomar sus vestidos.
19 Mas ­ay de las preñadas, y de las que crían en aquellos días!
20 Orad, pues, que vuestra huída no sea en invierno ni en sábado;
21 Porque habrá entonces grande aflicción, cual no fué desde el principio del mundo hasta ahora, ni será.

 

Destruído por falta de conocimiento

(Revisión del 19-Dic-2020)

James White – ¿Qué escribió sobre el 2520?

So then, there is no prophetic period in Leviticus 26; and those who imagine that such a thing exists, and are puzzling themselves over the adjustment of its several dates, are simply beating the air. To ignore, or treat with neglect, a prophetic period where one is plainly given, is censurable in the extreme. It is an equally futile, though not so heinous, a course, to endeavor to create one where none exists. {ARSH January 26, 1864, page 68.12}

Traducción al español:

Entonces, no hay un período profético en Levítico 26; y aquellos que se imaginan que tal cosa existe, y se están desconcertando por el ajuste de sus varias fechas, están simplemente golpeando el aire. Ignorar, o tratar con negligencia, un período profético en el que se da claramente, es censurable en extremo. Es igualmente inútil, aunque no tan atroz, intentar crear uno donde no existe. (Review and Herald, 26 de Enero de 1864)

Fuente original en inglés – https://m.egwwritings.org/en/book/1680.2333#2441

Hubieron 2 diagramas primero, el de 1843, y el de 1850.

De ese tiempo cito lo siguiente de la pluma inspirada:

He visto que el diagrama de 1843 fué dirigido por la mano del Señor, y que no debe ser alterado; que las cifras eran como él las quería; que su mano cubrió y ocultó una equivocación en algunas de las cifras, para que nadie pudiese verla, hasta que la mano de Dios se apartase.2 PE 74.1

Entonces vi en relación con el “continuo” (Daniel 8:12) que la palabra “sacrificio” había sido provista por la sabiduría humana, y no pertenece al texto, y que el Señor dió el sentido correcto a los que proclamaron que había llegado la hora del juicio. Mientras existió la unión, antes de 1844, casi todos aceptaban la opinión correcta acerca del “continuo”; pero en la confusión reinante desde 1844 se han aceptado otras opiniones, y como consecuencia han entrado tinieblas y confusión. La cuestión de las fechas no ha sido una prueba desde 1844, y nunca volverá a ser una prueba. PE 74.2

El Señor me ha mostrado que el mensaje del tercer ángel debe progresar y ser proclamado a los hijos dispersos de Dios, pero no debe depender de una fecha. Vi que algunos están creando una excitación falsa al predicar fijando fechas; pero el mensaje del tercer ángel es más poderoso de lo que puede serlo una fecha. Vi que este mensaje puede subsistir sobre su propio fundamento y no necesita ser reforzado con fechas; que irá adelante con gran poder, hará su obra y será abreviado en justicia. PE 75.1

Nuestro cómputo del tiempo profético era tan claro y sencillo, que hasta los niños podían comprenderlo. A contar desde la fecha del edicto del rey de Persia, registrado en (Esdras 7), y promulgado el año 457 a. C., se suponía que los 2.300 años de (Daniel 8:14) habían de terminar en 1843. Por lo tanto, esperábamos para el fin de dicho año la venida del Señor. Nos sentimos tristemente chasqueados al ver que había transcurrido todo el año sin que hubiese venido el Salvador. NB 64.1

En un principio, no nos dimos cuenta de que, para que el período de los 2.300 años terminase a fines de 1843, era preciso que el decreto se hubiera emitido a principios del año 457 a.C.; pero al establecer nosotros que el decreto se promulgó a fines del año 457, el período profético había de concluir en el otoño [hemisferio norte], o sea a fines de 1844. Por lo tanto, aunque la visión del tiempo parecía tardar, no era así (NB, p. 64). MV 20.8

Dios puso a prueba a su pueblo al pasar el plazo fijado en 1843. El error cometido al calcular los períodos proféticos no lo advirtió nadie al principio, ni aun los eruditos contrarios a la opinión de los que esperaban la venida de Cristo. Los doctos declaraban que el Sr. Miller había computado bien el tiempo, aunque lo combatían en cuanto al suceso que había de coronar aquel período. Pero tanto los eruditos como el expectante pueblo de Dios se equivocaban igualmente en la cuestión del tiempo. NB 65.1

Quienes habían quedado chasqueados no estuvieron mucho tiempo en ignorancia, porque acompañando con la oración el estudio investigador de los períodos proféticos, descubrieron el error, y pudieron seguir, hasta el fin del tiempo de tardanza, el curso del lápiz profético. En la gozosa expectación que los fieles sentían por la pronta venida de Cristo, no se tuvo en cuenta esa aparente demora, y ella fue una triste e inesperada sorpresa. Sin embargo, era necesario esta prueba para alentar y fortalecer a los sinceros creyentes en la verdad. NB 65.2

Vi que Dios estaba en la proclamación del tiempo en 1843. Era su propósito despertar a la gente y colocarla en un punto de prueba donde se decidiese en pro o en contra de la verdad. PE 232.2

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Hubo un tercer diagrama en 1863, en donde no aparecen los 7 tiempos (2520). Elena White no lo menciona en sus escritos.
Personas alegan que Elena White, al avalar los diagramas de 1843 y 1850, estaba avalando los 2520, pero no han tomado en cuenta que Elena White también avaló el libro Daniel y Apocalipsis en donde Jaime White tiene un capítulo entero refutando los 7 tiempos como tiempo profético (*2520). Partidarios del 2520 también han citado Profetas y Reyes, capítulo 24-“Destruído por falta de conocimiento”.

(Ver enlace en inglés de Urias Smith – https://www.loud-cry.com/pdf.js/web/viewer.html?file=/uploads/pdf_other/prepareyetheway/USMITH/DR/DR.pdf )

En un PDF (página 4) publicado por internet con nombre MensajeroAdventista-04.pdf se alega que Elena White advirtió a la iglesia y comparó esa advertencia con la dada a su esposo que fue abatido, y en el PDF se asocia esa advertencia a que Jaime White escribió en contra de los 7 tiempos.

La cita que ellos usan es la siguiente:

Cuando Jaime escribió este artículo, su esposa avisó:
“La razón por la cual hablo ahora públicamente
es porque la misma advertencia que le fue dada a mi
esposo ha sido dada a otros asociados con la oficina.
Vi que, a menos que cambien su curso de acción,
son igualmente responsables de ser abatidos como
fue mi esposo. ” (Junio 1863) 1TI 453.1

Estuve buscando y buscando hasta por fin encontrar esa cita.
Leí un poco antes y un poco después. Ahora pregunto, ¿puede alguien con honestidad decir que Jaime White murió por escribir en contra de los 7 tiempos, después de haber leído el contexto de esa declaración?

Aquí un enlace donde está la cita en su contexto:

https://m.egwwritings.org/es/book/234.2352

Volviendo al relato de Profetas y Reyes en el capítulo 24, tenemos lo siguiente, a ver si podemos darnos cuenta de lo que estamos haciendo de la amenaza de castigos un asunto de tiempo profético y de prueba, cuando no parece ser así. Citamos:

Las profecías de juicio que dieran Amós y Oseas iban acompañadas de predicciones referentes a una gloria futura. A las diez tribus, durante mucho tiempo rebeldes e impenitentes, no se les prometió una restauración completa de su poder anterior en Palestina. Hasta el fin del tiempo, habrían de andar “errantes entre las gentes.” Pero mediante Oseas fué dada una profecía que les ofreció el privilegio de tener parte en la restauración final que ha de experimentar el pueblo de Dios al fin de la historia de esta tierra, cuando Cristo aparezca como Rey de reyes y Señor de señores. Declaró el profeta: “Muchos días estarán los hijos de Israel sin rey, y sin príncipe, y sin sacrificio, y sin estatua, y sin ephod, y sin teraphim. Después—agregó el profeta—volverán los hijos de Israel, y buscarán a Jehová su Dios, y a David su rey; y temerán a Jehová y a su bondad en el fin de los días.” Oseas 3:4, 5. PR 222.4

“Y acontecerá en aquel tiempo, que los que hubieren quedado de Israel, y los que hubieren quedado de la casa de Jacob, … se apoyarán con verdad en Jehová Santo de Israel.” Isaías 10:20. De “toda nación y tribu y lengua y pueblo” saldrán algunos que responderán gozosamente al mensaje: “Temed a Dios, y dadle honra; porque la hora de su juicio es venida.” Se apartarán de todo ídolo que los una a la tierra, y adorarán “a aquel que ha hecho el cielo y la tierra y el mar y las fuentes de las aguas.” Se librarán de todo enredo, y se destacarán ante el mundo como monumentos de la misericordia de Dios. Obedientes a los requerimientos divinos, serán reconocidos por los ángeles y por los hombres como quienes guardaron “los mandamientos de Dios, y la fe de Jesús.” Apocalipsis 14:6, 7, 12. PR 224.1

“He aquí vienen dîas, dice Jehová, en que el que ara alcanzará al segador, y el pisador de las uvas al que lleva la simiente; y los montes destilarán mosto, y todos los collados se derretirán. Y tornaré el cautiverio de mi pueblo Israel, y edificarán ellos las ciudades asoladas, y las habitarán; y plantarán viñas, y beberán el vino de ellas; y harán huertos, y comerán el fruto de ellos. Pues los plantaré sobre su tierra, y nunca más serán arrancados de su tierra que yo les dí, ha dicho Jehová Dios tuyo.” Amós 9:13-15. PR 224.2

 

Vamos a presentar algunas fuentes por el tiempo del 2do, y del 3er diagrama a ver si es verdad, como dicen algunos, que el 3ro no fue aprobado por EGW, o por Dios. (Algunas explicaciones traducidas y/o corregidas, las obtuve de una página en el internet en inglés que me han servido para explicar las citas aquí traídas. Y también tiene errores que tuve que corregir, aún en la revisión. )

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En la sesión de la Asociación General en mayo de 1863 se habían tomado acuerdos en los que se pedía la producción de un nuevo diagrama profético y un diagrama de los Diez Mandamientos. La preparación y producción de los diagramas le requerían a Jaime que pasase dos o tres meses en la vecindad de Boston, Massachusetts. Y puesto que su cargo como presidente de la Asociación Publicadora Adventista del Séptimo Día no lo retendría continuamente en Battle Creek, ¿por qué no llevar a la familia y permanecer, digamos, un año en el Este, posiblemente viviendo en el hogar de los Howland en Topsham, Maine, apenas a unas pocas horas por tren desde Boston? MV 100.7

Al enterarse que serían bienvenidos en la casa espaciosa y confortable de los Howland, Jaime y Elena decidieron que toda la familia iría al Este. Llevarían consigo a Adelia Patten, la joven que vivía con ellos y cuidaba a los hijos cuando los padres estaban viajando. Ella también estaba comenzando a prestar cierta ayuda en la tarea de copiar los testimonios y otros escritos. MV 101.1

Además de trabajar con los diagramas, Jaime White estaba ansioso de unirse a Loughborough y Hull en evangelismo en las ciudades del Este. Elena de White deseaba dedicar algo de tiempo a escribir Spiritual Gifts (Dones espirituales), tomo 3, referente a la historia del Antiguo Testamento. Adelia cuidaría a los hijos mientras los padres proseguirían con su misión religiosa. MV 101.2

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The wording was brief, but the results were far-reaching. Actions were taken relating to the publication of charts for use in public proclamation of the message: a new prophetic chart, and one on the Ten Commandments (RH, May 26, 1863). {2BIO 32.1, Biography of E. G. White, Vol. 2, Arthur L. White}

En español:
La redacción fue breve, pero los resultados fueron de gran alcance. Se tomaron acciones relacionadas con la publicación de diagramas para su uso en la proclamación pública del mensaje: un nuevo diagrama profético y uno sobre los Diez Mandamientos. (RH, Mayo 26, 1863). {2BIO 32.1, Biografía de E.G. White, Vol. 2, Arthur L. White}

Para ser mas exactos, esto es lo que dice la RH, May 26, 1863:

Voted, That this Conference recommend-to the Publishing Association to publish a new prophetic chart.
Voted, That we recommend to the Publishing Assoeiation to publish a chart of the ten commandments, suitable for public lectures.

Votado, Que esta Conferencia recomienda a la Asociación de Editores que publique un nuevo diagrama profético.
Votado, Que recomendamos a la Asociación de Publicaciones que publique un diagrama de los diez mandamientos, apto para conferencias públicas.

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“The prophetic chart will be much improved in arrangement from the one in use. [What chart was currently in use? The 1850 chart] the sanctuary and angels will be larger and bolder, so that all the figures upon the chart can be seen equally plain. From what we have already seen of the work, we judge that it will be a beautifully executed thing.” (RH, Oct. 6, 1863, by James White).

En español:

El diagrama profético mejorará mucho en la disposición del que está en uso. [¿Qué gráfico estaba actualmente en uso? El gráfico de 1850], el santuario y los ángeles serán más grandes y audaces, de modo que todas las figuras del gráfico se puedan ver igualmente claras. Por lo que ya hemos visto de la obra, juzgamos que será una obra bellamente ejecutada. (RH, Oct. 6, 1863, por Jaime White).

La declaración de James White de que la nueva tabla profética mejoraría mucho con respecto a la que está en uso es particularmente significativa. El que estaba en uso era el diagrama de 1850. ¿Y cuál fue la historia de su desarrollo? James White estaba trabajando en una nueva tabla, conocida como la “Tabla de 1850”. Para el otoño de ese año (1850), Elena de White escribió una carta a un “hermano y hermana Loveland” al respecto:

“God showed me the necessity of getting out a chart. I saw it was needed and that the truth made plain upon tables would affect much and would cause souls to come to the knowledge of the truth. – Letter 26, 1850, p. 1 (To Brother and Sister Loveland, November 1, 1850.)

En español:

Dios me mostró la necesidad de sacar un diagrama. Vi que era necesario y que la verdad clara sobre las tablas afectaría mucho y haría que las almas llegaran al conocimiento de la verdad. – Carta 26, 1850, p. 1 (Al hermano y hermana Loveland, Noviembre 1, 1850.)

The Chart. A chronological chart of the visions of Daniel and John, calculated to illustrate clearly the present truth, is now being lithographed under the care of Brother Otis Nichols, of Dorchester, Massachusetts. Those who teach the present truth will be greatly aided by it. Further notice of the chart will be given hereafter.—The Present Truth, November, 1850M. (1BIO 185.7, Arthur L. White quoting Ellen G. White – the Early Years, vol. 1, p. 185).

En español:
El diagrama. Un diagrama cronológico de las visiones de Daniel y Juan, calculado para ilustrar claramente la verdad presente, está siendo litografiado ahora bajo el cuidado del hermano Otis Nichols, de Dorchester, Massachusetts. Aquellos que enseñan la verdad presente serán grandemente ayudados con el. Más adelante se dará más aviso del gráfico. — La Verdad Presente, Noviembre, 1850. (1BIO 185.7, Arthur L. White citando a Elena G. White – the Early Years, vol. 1, p. 185).

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La declaración de Jaime White, de que la “nueva” tabla profética mejorará mucho con respecto a la tabla de 1850, es tan significativa. Para 1863 está claro que él, junto con los pioneros que formaron la Iglesia Adventista del Séptimo Día en 1863, ya no creían en la profecía del 2520. James White lo dejó fuera de la tabla nueva y muy mejorada. Dios debe haber guiado el entendimiento avanzado de que la profecía de tiempo ampliamente creída en Levítico 26 no se sostuvo bajo un estudio más detenido. Esto también explica por qué Jaime White publicó el artículo en la Review and Herald de enero de 1864 refutándolo.

Pregunta, ¿hubo algún debate o división entre los pioneros adventistas que pidieron el nuevo gráfico en esta sesión?

Urias Smith: (La fuente de donde recogí explicaciones puso Joseph Bates erróneamente)

“Taking a general view of this meeting as a religious gathering, we hardly know what feature of the joyful occasion to notice first. We can say to the readers of the Review, Think of everything good that has been written of every previous meeting, and apply it to this. All this would be true, and more than this.

Perhaps no previous meeting that we have ever enjoyed was characterized by such unity of feeling and harmony of sentiment. In all the important steps taken at this conference…there was not a dissenting voice, and we may reasonably doubt if there was even a dissenting thought. Such union, on such points, affords the strongest grounds of hope for the immediate advancement of the cause, and its future glorious prosperity and triumph.”—RH, May 26, 1863. Urias Smith {2BIO 33.5}

En español:

“Teniendo una visión general de esta reunión como una reunión religiosa, apenas sabemos qué característica de la alegre ocasión notar primero. Podemos decir a los lectores de la Revista: Piensen en todo lo bueno que se ha escrito de cada reunión anterior y aplíquenlo a ello. Todo esto sería cierto y más que esto.

Quizás ninguna reunión anterior que hayamos disfrutado se caracterizó por tal unidad de sentimiento y armonía de sentimiento. En todos los pasos importantes que se tomaron en esta conferencia… no hubo una voz disidente, y podemos dudar razonablemente si hubo siquiera un pensamiento disidente. Tal unión, en tales puntos, brinda las bases más sólidas de esperanza para el avance inmediato de la causa, y su futura gloriosa prosperidad y triunfo. ”- RH, 26 de mayo de 1863. Urias Smith {2BIO 33.5}

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WE design leaving for the east this week, accompanied by Mrs. W. and our three sons. The objects of this tour are (1) to improve the health of self and family, (2) to publish the Prophetic, and Law of God Charts, and (3) to hold meetings as we may have time, strength, and opportunity. Mrs. W. will wish to spend much time in writing. We make this statement that our friends in the East may understand what to expect of us, and better decide as to extending invitations to us to visit them. We want no rich food; but would like when convenient, unbolted what (wheat?) meal bread and pudding, milk, vegetables and fruits, water for bathing, beds without feathers and a plenty of the free air of heaven in sleeping rooms. {ARSH August 11, 1863, page 88.10}

En español:
Proyectamos partir hacia el este esta semana, acompañados por la Sra. W. y nuestros tres hijos. Los objetivos de este recorrido son (1) mejorar la salud personal y familiar, (2) publicar las Gráficas Proféticas y de la Ley de Dios, y (3) celebrar reuniones cuando tengamos tiempo, fuerzas y oportunidades. La Sra. W. deseará pasar mucho tiempo escribiendo. Hacemos esta declaración para que nuestros amigos del Este comprendan qué esperar de nosotros y decidan mejor en cuanto a extendernos invitaciones para visitarlos. No queremos comida rica; pero quisiera, cuando sea conveniente, pan y budín de harina de trigo sin atornillar, leche, verduras y frutas, agua para bañarse, camas sin plumas y mucho aire libre del cielo en los dormitorios. {ARSH Agosto 11, 1863, página 88.10}

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“As October wore on, James made appointments for the twenty-fourth and twenty-fifth at Newport, New Hampshire, and October 31 and November 1 at West Enosburg, Vermont. This would be followed by attendance at the New York State annual conference at Adams Center November 7 and 8. The announcement stated that Ellen White would be with him.” {2BIO 66.5}

En español:
“A medida que avanzaba octubre, James hizo citas para el veinticuatro y veinticinco en Newport, New Hampshire, y el 31 de octubre y el 1 de noviembre en West Enosburg, Vermont. A esto le seguiría la asistencia a la conferencia anual del estado de Nueva York en el Adams Center el 7 y 8 de noviembre. El anuncio decía que Elena de White estaría con él ”. {2BIO 66.5}

“We shall have at all these meetings the new charts, and a good assortment of our publications. (2BIO, RH October 13, 1863, Jaime White)

“Having obtained a large trunk full of finished charts,” wrote James White, “we left Maine, October 21, for the Newport, New Hampshire, meeting by way of Boston.”—{2BIO, RH Nov. 10, 1863, Urias Smith).

En español:
Tendremos en todas estas reuniones los nuevos gráficos y un buen surtido de nuestras publicaciones. (2BIO, RH October 13, 1863, Jaime White)

“Habiendo obtenido un gran baúl lleno de gráficos terminados,” escribió Jaime White, “salimos de Maine, el 21 de octubre, hacia Newport, New Hampshire, y nos reunimos en Boston.”—{2BIO, RH Nov. 10, 1863, Urias Smith).

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Apenas ocho meses después de que se formó la Iglesia Adventista del Séptimo Día, y la decisión de los líderes de crear dos nuevos gráficos, James White publica un artículo en la Review and Herald que declara la posición de la iglesia de que no hay validez en la Biblia de una profecía de tiempo en Levítico 26.

Sabemos que este artículo no fue solo su opinión personal que iba en contra de los otros pioneros ASD en ese momento, ya que usó la tercera persona del plural al comentar el artículo.

The Review and Herald

“Sanctify them through thy truth: thy word is truth.”

BATTLE CREEK, MICH., THIRD-DAY, JANUARY 26, 1864,

JAMES WHITE, EDITOR

The Seven Times of Lev. xxvi

The prophetic period of Lev. xxvi, or what has been supposed to be such, has been no small object of study among prophetical expositors. It has been supposed that the expression, “seven times,” in verses 18, 21, 24, 28, denoted a prophetic period of 2520 years, and that this period covered the time during which the throne of Israel should be and remain subverted and trodden down by oppressing powers. To rightly fix the commencement and termination of this period, became therefore a matter of consequence. Where does it commence? and where does it end? have been questions of much study, and perhaps some perplexity. {January 26, 1864 JWe, ARSH 68.1}

These are not the questions, however, that we propose here to discuss; for there is a question lying back of these, which demands to be answered first; namely, Is there any prophetic period brought to view at all in Lev. xxvi? We claim that there is not, and will offer a few of what are to us very conclusive reasons for this position: {January 26, 1864 JWe, ARSH 68.2}

En español:

The Review and Herald

Santifícalos en tu verdad; tu palabra es verdad.

BATTLE CREEK, MICH., TERCER DÍA, 26 DE ENERO DE 1864

JAMES WHITE, EDITOR

Los siete tiempos de Lev. xxvi

El período profético de Lev. xxvi, o lo que se suponía que era tal, no ha sido un objeto pequeño de estudio entre los expositores proféticos. Se ha supuesto que la expresión, “siete veces”, en los versículos 18, 21, 24, 28, denota un período profético de 2520 años, y que este período cubría el tiempo durante el cual el trono de Israel debería ser y permanecer subvertido y pisoteado por poderes opresores. Fijar correctamente el comienzo y la terminación de este período se convirtió, por tanto, en una cuestión de importancia. ¿Dónde comienza? ¿Y dónde termina? Han sido cuestiones de mucho estudio, y quizás de cierta perplejidad. {26 de enero de 1864 JWe, ARSH 68,1}

Sin embargo, estas no son las cuestiones que nos proponemos discutir aquí; porque hay una pregunta detrás de éstos, que exige ser respondida primero; es decir, ¿hay algún período profético presentado en Lev. xxvi? Afirmamos que no hay, y ofreceremos algunas de las que para nosotros son razones muy concluyentes para esta posición: {26 de enero de 1864 JWe, ARSH 68.2}

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Citas de EGW:

¿Pensáis vosotros que mi fe en este mensaje será removida alguna vez? ¿Pensáis que puedo permanecer en silencio cuando veo que se hace un esfuerzo para barrer los pilares fundamentales de nuestra fe? Estoy tan completamente establecida en estas verdades como lo es posible para una persona estarlo. Nunca podré olvidar la experiencia por la cual pasé. Dios ha confirmado mi creencia con muchas evidencias de su poder. 3MS 42.1

El fundamento de nuestra fe—La correcta comprensión del ministerio del santuario celestial es el fundamento de nuestra fe.—Carta 208, 1906. Ev 165.1

Mi esposo se había ocupado del asunto de los libros en Battle Creek, y esa iglesia había establecido un noble ejemplo. En la reunión de Fairplains presentó la necesidad de poner en las manos de los que no podían comprarlas, obras como Spiritual Gifts (Dones espirituales), Appeal to Mothers (Llamado a las madres), How to Live (Cómo vivir), Appeal to Youth (Llamado a la juventud), Sabbath Readings (Lecturas sabáticas), y los diagramas con su clave explicativa. El plan recibió la aprobación general. Pero en otro lugar me referiré a esta importante obra. 1TI 576.2 (Experiencias desde Diciembre 23, 1867 a Febrero 1, 1868)

“¿Son misioneros en sus vecindarios y en sus propias familias? ¿Está buscando tener una obra profunda de reforma en el futuro donde es más conocido? ¿Es su vida tal que le dé influencia en casa con sus familias y trabajadores? Puede colgar los gráficos y mostrarles la verdad, tal como se ilustra allí. Puede enseñarles, si tiene la intención de hacerlo, explicándoles la historia profética y rastreando las profecías, que el fin de todas las cosas está cerca. Puede impresionarlos con el carácter sagrado de la ley de Dios y mostrarles sus derechos sobre ellos “. {RH, 29 de marzo de 1870 párr. 14, ADOLPHUS SMITH}

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Verá, si observa la tabla de profecías de 1863 y la compara con la tabla de 1850, notará algunas diferencias. La pregunta que debe hacerse es “¿Por qué?”

¿Qué está tratando de decirnos Dios con las diferencias?

En primer lugar, hay líneas de tiempo en el gráfico de 1863 que no están dibujadas en el gráfico de 1850. La profecía de las 70 semanas solo se menciona en el gráfico de 1850, pero no se extrae; y la profecía de una semana tampoco se muestra en él, pero ambas profecías son muy prominentes en el gráfico de 1863.

¿Por qué?

Notará que las líneas de tiempo proféticas que se muestran en el gráfico de 1863 son las profecías que tratan específicamente de Cristo: ¡Su ministerio en la tierra y Su ministerio en el cielo! El testimonio de Jesucristo.

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Unas cuantas citas más del espíritu de profecía que comparto ahora.

El tiempo comprendido por los primeros catorce Testimonios que aparecen en el tomo 1, abarca trece años. Mencionaremos algunos de los acontecimientos que comprenden los mensajes dados durante este período de 1855 a 1868. . 1TI 11.5

El 5 de junio de 1863, se me mostró que mi esposo debía preservar su fortaleza y salud, porque el Señor aun tenía una gran obra para hacer a través de nosotros. 1TI 452.2
(Fecha en que fue dada esta visión. Jaime White murio en 1881.)

El ángel declaró que las 70 semanas datan de la salida del edicto para reedificar Jerusalén. Si se puede encontrar la fecha de ese edicto, entonces queda fijado el punto de partida del gran período de los 2.300 días. . CES 55.4

Lo que experimentaron los discípulos que predicaron el “evangelio del reino” cuando vino Cristo por primera vez tuvo su contraparte en lo que experimentaron quienes proclamaron el mensaje de su segundo advenimiento. Así como los discípulos fueron predicando: “El tiempo se ha cumplido, y el reino de Dios se ha acercado”, así también Miller y sus asociados proclamaron que el período profético más largo y último de la Biblia estaba a punto de expirar, que el juicio era inminente y que el reino eterno sería establecido. La predicación de los discípulos en cuanto al tiempo se basaba en las 70 semanas de Daniel 9. El mensaje dado por Miller y sus colaboradores anunciaba la conclusión de los 2.300 días de (Daniel 8:14), de los cuales las 70 semanas forman parte. En cada caso la predicación se basaba en el cumplimiento de una parte diferente del mismo gran período profético. . CES 74.1

Hasta aquí cada uno de los detalles de las profecías se ha cumplido de una manera sorprendente, y el principio de las 70 semanas queda establecido irrefutablemente en el año 457 a.C. y su fin en el año 34 d.C. Al partir de esta fecha no es difícil encontrar el final de los 2.300 días. Las 70 semanas -490 días-, cortadas de los 2.300 días, dejan 1.810 días. Concluidos los 490 días, quedarían aún por cumplirse los 1.810 días. Al contar desde el 34 d.C., los 1.810 años llegan al año 1844. Por consiguiente, los 2.300 días de (Daniel 8:14) terminaron en 1844. Al fin de ese gran período profético, según el testimonio del ángel de Dios, “el santuario” debía ser “purificado. CES 58.1

La predicación de los discípulos en cuanto al tiempo se basaba en las setenta semanas del capítulo noveno de Daniel. El mensaje proclamado por Miller y sus colaboradores anunciaba la conclusión de los 2.300 días de Daniel 8:14, de los cuales las setenta semanas forman parte. En cada caso la predicación se fundaba en el cumplimiento de una parte diferente del mismo gran período profético. . CS 350.2

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Los hombres pueden valerse de un medio tras otro, y el enemigo tratará de seducir a las almas para apartarlas de la verdad, pero todos los que crean que el Señor ha hablado por medio de la Hna. White y le ha dado un mensaje, estarán seguros frente a los muchos engaños que vendrán en estos últimos días.—Carta 50, 1906. 3MS 92.3

Citas adicionales para meditar. Gracias a los que me comparten. Observen el contraste según se iba creciendo en el conocimiento:

Entre todos los grandes movimientos religiosos habidos desde los días de los apóstoles, ninguno resultó más libre de imperfecciones humanas y engaños de Satanás que el del otoño de 1844. Ahora mismo, después del transcurso de muchos años, todos los que tomaron parte en aquel movimiento y han permanecido firmes en la verdad, sienten aún la santa influencia de tan bendita obra y dan testimonio de que ella era de Dios.. CS 398.3

Quinientos años antes, el Señor había declarado por boca del profeta Zacarías: “¡Regocíjate en gran manera, oh hija de Sión! ¡rompe en aclamaciones, oh hija de Jerusalén! he aquí que viene a ti tu rey, justo y victorioso, humilde, y cabalgando sobre un asno, es decir, sobre un pollino, hijo de asna”. Zacarías 9:9 (VM). Si los discípulos se hubiesen dado cuenta de que Cristo iba al encuentro del juicio y de la muerte, no habrían podido cumplir esta profecía.
Del mismo modo, Miller y sus compañeros cumplieron la profecía y proclamaron un mensaje que la Inspiración había predicho que iba a ser dado al mundo, pero que ellos no hubieran podido dar si hubiesen entendido por completo las profecías que indicaban su contratiempo y que presentaban otro mensaje que debía ser predicado a todas las naciones antes de la venida del Señor. Los mensajes del primer ángel y del segundo fueron proclamados en su debido tiempo, y cumplieron la obra que Dios se había propuesto cumplir por medio de ellos. . CS 401.1-CS 401.2

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Solo los que hayan estudiado diligentemente las Escrituras y hayan recibido el amor de la verdad en sus corazones, serán protegidos de los poderosos engaños que cautivarán al mundo. Merced al testimonio bíblico descubrirán al engañador bajo su disfraz. El tiempo de prueba llegará para todos. Por medio de la criba de la tentación se reconocerá a los verdaderos cristianos. ¿Se sienten los hijos de Dios actualmente bastante firmes en la Palabra divina para no ceder al testimonio de sus sentidos? ¿Se atendrán ellos en semejante crisis a la Biblia y a la Biblia sola? Si ello le resulta posible, Satanás les impedirá que logren la preparación necesaria para estar firmes en aquel día. Dispondrá las cosas de modo que el camino les esté obstruido; los aturdirá con bienes terrenales, les hará llevar una carga pesada y abrumadora para que sus corazones se sientan recargados con los cuidados de esta vida y que el día de la prueba los sorprenda como ladrón. CS 609.3

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Vi que una compañía se mantenía de pie bien guardada y firme, negando su apoyo a aquellos que querían trastornar la fe establecida del cuerpo. Dios miraba con aprobación a esa companía. Me fueron mostrados tres escalones: los mensajes del primer ángel, del segundo y del tercero. Dijo mi ángel acompañante: “¡Ay de aquel que mueva un bloque o una clavija de esos mensajes! La verdadera comprensión de esos mensajes es de importancia vital. El destino de las almas depende de la manera en que son recibidos.” Nuevamente se me hizo recorrer esos mensajes, y vi a cuán alto precio había obtenido su experiencia el pueblo de Dios. La obtuvo por mucho padecimiento y severo conflicto. Dios lo había conducido paso a paso, hasta ponerlo sobre una plataforma sólida e inconmovible. Vi a ciertas personas acercarse a la plataforma y examinar su fundamento. Algunos subieron inmediatamente a ella con regocijo. Otros comenzaron a encontrar defectos en el fundamento. Querían que se hiciesen mejoras. Entonces la plataforma sería más perfecta, y la gente mucho más feliz. Algunos se bajaban de la plataforma para examinarla, y declaraban que estaba mal colocada. Pero vi que casi todos permanecían firmes sobre la plataforma y exhortaban a quienes habían bajado de ella a que cesasen sus quejas; porque Dios era el Artífice Maestro, y ellos estaban combatiendo contra él. Relataban la obra maravillosa hecha por Dios, que los había conducido a la plataforma firme, y al unísono alzaban los ojos al cielo y con voz fuerte glorificaban a Dios. Esto afectaba a algunos de los que se habían quejado y dejado la plataforma, y éstos, con aspecto humilde, volvían a subir a ella. PE 258.2

Se me recordó la proclamación del primer advenimiento de Cristo. Juan fué enviado en el espíritu y el poder de Elías a fin de que preparase el camino para Jesús. Los que rechazaron el testimonio de Juan no recibieron beneficio de las enseñanzas de Jesús. Su oposición al mensaje que había predicho la venida de él los colocó donde no les era fácil recibir las evidencias más categóricas de que era el Mesías. Satanás indujo a aquellos que habían rechazado el mensaje de Juan a que fuesen aun más lejos, a saber, que rechazasen y crucificasen a Cristo. Al obrar así, se situaron donde no pudieron recibir la bendición de Pentecostés, que les habría enseñado el camino al santuario celestial. El desgarramiento del velo en el templo demostró que los sacrificios y los ritos judaicos no serían ya recibidos. El gran sacrificio había sido ofrecido y aceptado, y el Espíritu Santo que descendió en el día de Pentecostés dirigió la atención de los discípulos desde el santuario terrenal al celestial, donde Jesús había entrado con su propia sangre, para derramar sobre sus discípulos los beneficios de su expiación. Pero los judíos fueron dejados en tinieblas totales. Perdieron toda la luz que pudieran haber tenido acerca del plan de salvación, y siguieron confiando en sus sacrificios y ofrendas inútiles. El santuario celestial había reemplazado al terrenal, pero ellos no tenían noción del cambio. Por lo tanto no podían recibir beneficios de la mediación de Cristo en el lugar santo. PE 259.1

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Es el plan de Satanás debilitar la fe del pueblo de Dios en los Testimonios. Satanás sabe cómo hacer sus ataques. Obra sobre las mentes para excitar los celos y la desconformidad para con aquellos que están a la cabeza de la obra. Luego se ponen en duda los dones; y por supuesto, más tarde tienen poco peso y las instrucciones dadas por medio de las visiones son despreciadas. Luego sigue el escepticismo en cuanto a los puntos vitales de nuestra fe, los puntales de nuestra posición, y a continuación la duda en cuanto a las Santas Escrituras y la marcha descendente hacia la perdición. Cuando se ponen en duda los Testimonios en los cuales se creía una vez y se renuncia a ellos, Satanás sabe que los seducidos no se detendrán con esto, y él redobla sus esfuerzos hasta lanzarlos en abierta rebelión, que se vuelve incurable y acaba en la destrucción. Cediendo a las dudas y la incredulidad acerca de la obra de Dios, y albergando sentimientos de desconfianza y celos crueles, se están preparando para la seducción completa. Se levantan con sentimientos amargos contra aquellos que se atreven a hablar de sus errores y reprender sus pecados. 2JT 287.2

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Los hombres pueden valerse de un medio tras otro, y el enemigo tratará de seducir a las almas para apartarlas de la verdad, pero todos los que crean que el Señor ha hablado por medio de la Hna. White y le ha dado un mensaje, estarán seguros frente a los muchos engaños que vendrán en estos últimos días.—Carta 50, 1906. 3MS 92.3

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1 Timoteo 4:1 Reina-Valera Antigua (RVA)
4 EMPERO el Espíritu dice manifiestamente, que en los venideros tiempos algunos apostatarán de la fe escuchando á espíritus de error y á doctrinas de demonios;

Tenemos un mensaje decisivo que dar, y se me ha instruido para que diga a nuestro pueblo: “Uníos, uníos”. Pero no debemos unirnos con los que se apartan de la fe, prestando oído a espíritus seductores y a doctrinas de demonios. Con nuestros corazones enternecidos, bondadosos y fieles, tenemos que avanzar para proclamar el mensaje, sin prestar atención a los que se desvían de la verdad.—Manuscrito 31, 1906. 3MS 471.1

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“Podemos estar seguros de que todo lo que contradiga la Palabra de Dios procede de Satanás.” Patriarcas y Profetas, pág.38

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Isaías 8:20 Reina-Valera Antigua (RVA)
20 A la ley y al testimonio! Si no dijeren conforme á esto, es porque no les ha amanecido.

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A base de todas las evidencias disponibles que puedan haber, sin violar su conciencia, y permitiendo al Espíritu Santo que lo convenza de la verdad, decida usted el camino a seguir.

Bendiciones.

(Para referencias de documentos aquí citados, puede visitar los siguientes enlaces –
https://www.loud-cry.com/uploads/pdf_other/documentos_importantes/
https://www.loud-cry.com/pdf.js/web/viewer.html?file=/uploads/pdf_other/prepareyetheway/USMITH/DR/DR.pdf#page=655
https://www.loud-cry.com/uploads/
)

Aqui los 3 diagramas proféticos:

 

 

 

1843 diagrama #1

 

1843 diagrama #2 (Mejor resolución)

 

1850 diagrama #1

 

1850 diagrama #2 (Mejor resolución)

 

1863 diagrama

 

Tabla de los 10 mandamientos

Atachado en PDF adicional sacado de otro estudio publicado en el internet, y traducido aquí en el siguiente enlace : 2520 sin fundamento vs 2300 con fundamento